Aunque la fórmula tradicional del Manhattan es muy adecuada para casi todas las ocasiones, en determinados momentos se puede incurrir en la traición a la tradición, es decir, en evolucionar e innovar, utilizando fórmulas distintas y originales, además de la original que contábamos ayer. He aquí algunas:
· Dry Manhattan: se sustituye el vermut rojo por vermut seco, y la guinda por una aceituna.
· Manhattan Medium: sustituya el vermut por 1/6 de vermut seco y 1/6 de vermut rojo.
· Rob Roy: se sustituye el whisky americano por escocés.
· Manhattan de Souther Confort: se sustituye el whisky por este licor.
· Latin Manhattan: se sustituye el whisky por ron.
· Applejack Manhattan: se sustituye el whisky por calvados.
· Manhattan Cooler: es una especie de sangría, hecha con vino tinto, ron, ginger-ale, limón, azúcar y frutas troceadas.
Y como les prometí ayer, aquí van algunas curiosidades sobre este cóctel:
· “En el salón” era un local regentado por Patacho, guitarrista de Glutamato ye-yé, donde yo servía cócteles una vez a la semana en los primeros 90. En dicho bar, y con motivo de la muerte del pintor Francis Bacon, ofrecimos una variante del Manhattan, bautizada como Bacon con huevo. Para hacerlo, se sustituye el whisky americano por whisky irlandés, el vermú rojo por uno rosado y la cereza por un huevo de codorniz cocido. Se divertirá con los continuos giros del huevo dentro del cóctel.
· El Manhattan era también un baile popular a finales del siglo XIX, que algunos relacionan con la creación del cóctel. Pero, ¿se debería hacer entonces, como contábamos ayer, a ritmo de fox-trot?
· El novelista Dashiell Hammett cita en sus obras, en concreto en El halcón maltés, el restaurante John´s Grill, en Ellis Street, San Francisco. Allí su actual propietario, José Luis, sirve aún el Manhattan en una proporción de 3/5 de bourbon y 2/5 de vermut.
· Por cierto, ¿recuerda que El halcón maltés era un tributo de los templarios al Emperador Carlos V por dejarles la administración de la isla de Malta?
· Irving Harper, director de muchas películas de Bette Davis, siguió bebiendo Manhattan casi hasta su muerte, a los 101 años.
· Un Manhattan seco con hielo pide Richard Gere en American Gigoló.
