Aunque fonéticamente se le parezca, no se hace igual que unos huevos con bacon, como ya contábamos ayer. Eso sí, se deben cocer unos huevos de codorniz, con un poco de sal en el agua para que las yemas queden centradas. Dejar enfriar pasando por el chorro del grifo. Se calcula un huevo por cóctel (a no ser que lo quiera doble).
En vaso mezclador con hielo, vierta dos tercios de whiskey irlandés, un tercio de vermut rosado (Martini Rosé) y dos gotas de angostura. Revolver y colar en una copa de cóctel donde previamente se ha depositado un huevo de codorniz cocido sin pelar.
· Diviértase contemplando los continuos giros del huevo dentro del cóctel, efecto que se potenciará si pone la copa debajo de un foco vertical de luz halógena.
· Acompáñese con un poco de sal, para comer el huevo al final.
· Ya que el whiskey irlandés tiene usualmente aromas a fruta, puede probar una variante más dulce, sustituyendo el whiskey irlandés por Southern Comfort, licor americano preparado con bourbon y melocotón. 
Alrededor de un whiskey irlandés.
· Reivindican tradicionalmente los irlandeses la invención del whiskey, con “e”, como ellos lo escriben, igual que los americanos y a diferencia de los escoceses, que ponen whisky.
· Incluso atribuyen la invención a su patrono, San Patricio. Era Irlanda en los tiempos de ese monje un centro de aprendizaje sin igual en Europa. Muchos monjes irlandeses viajaron por el continente, intercambiando conocimientos, entre los cuales bien pudo encontrarse el arte de la destilación, transmitido seguramente a algún monje irlandés, se llamara Patricio o no, por alquimistas árabes.
· Cuando Enrique II de Inglaterra conquistó Irlanda, en 1174, ya existía allí un aguardiente de cereales, es decir, un whiskey.
· En 1296 el Lord de Bushmills (que da nombre a una de las marcas de whiskey irlandés más populares hoy día) daba un primitivo whiskey a sus tropas antes de entrar en combate.
· Poco a poco, el whiskey irlandés se fue integrando cada vez más en la dieta local y en las costumbres populares, utilizándose incluso como moneda, para pagar los impuestos o como valor de referencia para los intercambios comerciales.
· Los whiskeys irlandeses se hacen generalmente de cebada malteada, aunque también se suelen incluir otros cereales.
· Los tres principales centros de destilación son Middleton (con la marca Jameson, y entre ellas, la 1780), Bushmills (con la marca Black Bush) y Cooley (la más reciente, con la marca Tyrconnel, entre otras).
· Para envejecer el whiskey se usan habitualmente barricas de roble que hayan contenido jerez, oloroso o ron.
· Los whiskeys irlandeses son suaves y elegantes, relativamente fáciles de beber, con aromas y sabores frutales, donde suelen predominar melocotones, albaricoques y vainilla, junto con ocasionales matices de mandarina, madera de jerez y toffee.
