Las imágenes de vídeo que acompañan a estas líneas son atroces, y dan una idea de cómo se las gastan los salvajes habitantes del municipio de Río Bravo, en Guatemala.
Reflejan el dramático momento en que una adolescente, de apenas 16 años, es linchada y quemada viva por una enloquecida turba.
La acusaban de haber matado a tiros a Carlos Enrique González Noriega, un taxista de 68 años que se ganaba la vida con su humilde motocarro y que, al parecer, estaba siendo extorsionado por unos ‘pandilleros’ desde hacía meses.
Según informa la prensa local, un conocido delincuente de la zona, -padre de la chica protagonista del suceso y que se encuentra en prisión por varios delitos-, había mandado a su hija y a otros dos sicarios para cobrar la deuda.
Tras el asesinato ambos jóvenes se dieron a la fuga, no así la acompañante, que fue interceptada en una de las calles de la población portando una pistola.
Fue golpeada con saña antes de ser rociada con gasolina, y quemada viva.