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Eres, Iris, la causa de mi dicha

Ángel Sáez García 08 Sep 2021 - 14:00 CET
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ERES, IRIS, LA CAUSA DE MI DICHA

Eres, Iris, la causa de mi dicha pretérita, presente y venidera. De esos tres adjetivos, considero los dos primeros ciertos y el tercero, como no soy augur, solo el anhelo de que en real devenga ese deseo.

Amanda, ayer soñé que tú picabas con los nudillos de tus dedos diestros de la quinientos treinta y dos la puerta, que yo había dejado semiabierta. Tras un reverencial, sí, sombrerazo, juzgué que era oportuno hacerme a un lado; y, de manera libre, tú accediste a que mi habitación el Cielo fuera, pues una diosa dentro de ella hallaba.

Si al principio ganaron las palabras, en medio los abrazos y los besos triunfaron, y volvieron a imponerse al final, nuevamente, los vocablos, a los que dieron paso (precedieron) los jadeos, que había ya olvidado, y los orgasmos.

Del sueño esta impresión tengo indeleble, que un mago me ayudó a que levitara, al transformarme a mí en Gustave Courbet, mientras pintaba en éxtasis el cuadro que a mí más embelesa de los suyos, porque fingías ser tú su modelo, que (se sospecha) fue Constance Quéniaux.

Y entonces decidí trenzar rimados los versos de la décima que sigue:

 

“EL ORIGEN DEL MUNDO” ERES

 

Ayer en el cielo estuve,

Porque vi a Amanda desnuda.

Si cuanto aprendí de Buda

Lo recuerdo, así retuve

Su triángulo o invertida uve,

De un castaño inmarchitable,

Que con primor/pincel impecable,

Como hizo Gustave Courbet

Con la que usó su bidé,

Pinté en un lienzo imborrable.

 

Nota bene

   Una vez urdido, antes de que viera la luz, he mandado este texto (en puridad, dos) a mi amigo y heterónimo Emilio González, “Metomentodo”, para que me diera su sabia y sabrosa opinión sobre el mismo. Esto es lo que redactó y me ha remitido:

“Dilecto Ángel/Otramotro:

“Menos mal que no tienes redes sociales, porque, no sé si ignoras qué le ocurrió a un profesor francés que reprodujo el susodicho cuadro (que actualmente se exhibe en el Museo de Orsay, de quien llaman “el artista de la realidad” que, por cierto, nada más visitar el Louvre, constató que él, Courbet, era uno de ellos) en su cuenta de Facebook y se la cerraron, porque aparecía la clásica y más famosa vulva retratada en primerísimo plano.

“Como me parece que la ola de puritanismo que nos ha invadido nos va a hacer aún menos auténticos y libres de lo que ya lo éramos por las circunstancias (que, como aseveraba Ortega y Gasset, o las salvamos o nos condenamos con ellas), y, por ende, más necios y más ñoños, me parece acertada, y aún (ur)diré más (por tener la sensación refractaria de haberme quedado corto), óptima, tu decisión de escribir abierta y honestamente, sin echar mano de las medias tintas, de tus deseos. Así que no tendrás en mí a un detractor (pocas veces ejerzo de tal), sino a un defensor a ultranza de que escribas, del modo más libérrimo que elijas, sin calumniar ni injuriar a nadie, claro, el límite legal, tus textos.

“Un abrazo.

“Emilio González, ‘Metomentodo’”.

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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