¿Incrementará la presión militar la Casa Blanca o se tragará el desafío chavista?

Trump amenaza a Delcy con un destino peor que el de Maduro pero… ¿atacará si el chavismo se empeña en resistir en Venezuela?

La amiga de Zapatero y Ábalos jura el cargo por Chávez y Maduro, mientras mantiene en la cárcel a un millar de opositores

Padrino, Delcy, Cabello y Trump
Padrino, Delcy, Cabello y Trump. PD

La pelota está en el tejado de Donald Trump, quien se arriesga a un ridículo planetario.

Este lunes 5 de enero de 2026, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela en la Asamblea Nacional, dando la razón al popular Núñez Feijóo cuando afirmó en su comunicado de este fin de semana que las dictaduras no se derrocan a medias.

La ceremonia de Delcy, presidida por su hermano Jorge Rodríguez y con la Constitución sostenida por Nicolasito Maduro Guerra —hijo del tirano capturado—, condensó la paradoja en la que Trump parece hoy atrapado: bombardeó con precisión Caracas, atrapó al sátrapa en su guarida y lo llevó esposado a Nueva York, pero el chavismo sigue en el poder.

Y lo que es peor para la Casa Blanca: parece decidido a quedarse.

Delcy asumió este lunes el cargo, en un acto cargado de simbolismo chavista.

Lo hizo por Chávez y Maduro, según sus propias palabras en la Asamblea Nacional.

Y saludó efusiva y cariñosa a los embajadores de Rusia, China e Irán.

Y recibió los parabienes de criminales como Vladimir Padrino o Diosdado Cabello.

Más o menos a esa hora, Trump lanzaba una advertencia desde el Air Force One: si no se somete a las exigencias de EEUU, le espera un destino más sombrío que el de su predecesor, quien se encuentra tras las rejas en Nueva York.

El mensaje de Trump es claro y contundente.

En una entrevista con The Atlantic, afirmó que él tiene «la última palabra» sobre lo que sucede en Venezuela.

Reiteró esta amenaza durante su vuelo, dejando claro que busca «acceso a todo», desde los recursos petroleros hasta infraestructuras como carreteras y puentes para reconstruir la nación.

De lo contrario, habrá un segundo ataque.

Por si acaso, Delcy extendió la mano, invitando a EEUU a colaborar en una agenda de desarrollo basada en la igualdad y sin injerencias externas.

Trump ha confirmado lo que hasta ahora era una sospecha: no habrá elecciones democráticas en Venezuela en treinta días, como prevé la legislación en caso de sustitución forzosa del jefe de Estado.

En cambio y de la mano de Marco Rubio, su Administración tutelará al país sudamericano mientras reconstruye el sector petrolero, una tarea que calcula tardar 18 meses.

El chavismo se atrinchera

La actual situación muestra al chavismo firme en el mando, a pesar del golpe sufrido.

Maduro fue víctima de un ataque que cobró la vida de 32 cubanos de su seguridad y casi un centenar de personas en Caracas.

Ahora, Delcy toma las riendas, aunque habla del «secuestro de dos héroes», refiriéndose a los presos políticos; sin embargo, Trump aún no ha pedido explícitamente su liberación.

Durante la sesión en la Asamblea, el hijo del líder chavista y su hermano Jorge Rodríguez arremetieron contra EEUU, afirmando: «Si ellos son Monroe, nosotros somos Simón Bolívar».

Con esto desafían la doctrina intervencionista estadounidense invocando el legado independentista.

Los pilares militares sostienen al régimen. Vladimir Padrino y Diosdado Cabello son los responsables:

  • Padrino: Encabeza un núcleo profesional con 123.000 soldados.
  • Cabello: Dirige el engranaje político con 220.000 milicianos y 8.000 reservistas.

Ambos representan el poder chavista: a veces trabajan juntos, otras veces compiten entre sí. No pudieron evitar la captura de Maduro, pero ahora están atentos a cada paso que se da.

Mientras tanto, Trump parece estar atrapado entre la ridiculez y una escalada bélica. Ha prometido abrir negocios petroleros y atraer inversores. Su intención es vender crudo a China y Rusia, antiguos aliados de Maduro. Pero Delcy no se deja intimidar: anhela paz, no guerra, repitiendo el sueño de transformar a Venezuela en una potencia.

Antecedentes de la crisis

Este conflicto tiene raíces profundas. Las elecciones del pasado julio fueron ganadas por Edmundo González, según las actas enviadas a Miami.

Sin embargo, Maduro las manipuló, excluyendo a María Corina Machado, quien fue sustituida por su hombre de confianza. La oposición, con Machado exiliada, reclama la liberación de los presos antes de cualquier transición política.

La respuesta de EEUU fue rápida al arrestar a Maduro en su escondite. Países como Colombia, Chile, Uruguay y Brasil manifestaron su rechazo ante esta operación.

En cambio, tanto China como Rusia han mantenido silencio, quizás esperando futuros acuerdos sobre petróleo.

En este contexto, sorprendió el tono conciliador de Delcy, alejándose del habitual discurso antiimperialista. Solo realizó una tibia condena al intervencionismo: “Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas”. Esto contrasta con las afirmaciones de Trump, quien sostiene: «Nosotros estamos al cargo».

Cómo puede evolucionar

El futuro es incierto. Se rumorea que Trump planea enviar una delegación a Caracas para negociar con Delcy, buscando primero una foto y acuerdos sobre petróleo antes de abordar el tema electoral. La oposición insiste en que es necesario liberar a los presos políticos.

Las opciones son claras:

EscenarioProbabilidadConsecuencias
Delcy cooperaMediaAcceso para que EE.UU. obtenga petróleo; transición con González; debilitamiento del chavismo.
Resistencia chavistaAltaUn nuevo ataque por parte de Trump; mayor caos; respuesta militar por parte de Padrino y Cabello.
Presión regionalBajaBrasil intenta mediar pero Trump ignora; China compra crudo a bajo precio.

Mientras tanto, Padrino confirma muertes dentro del equipo de Maduro; sin embargo, las fuerzas armadas siguen resistiendo. Por su parte, Cabello ha politizado las milicias: si Delcy no obedece las órdenes estadounidenses, Trump cumplirá sus amenazas; podría enfrentar penas severas por narcotráfico—hasta 30 años—peor que lo que ha vivido Maduro hasta ahora.

Por otro lado, tanto Jorge Rodríguez como otros miembros familiares han endurecido sus discursos contra Estados Unidos, evocando la figura histórica de Bolívar frente al imperialismo yanqui. En este momento, el chavismo tiene la batuta gracias a Delcy jurando lealtad ante sus ídolos revolucionarios; sin embargo, Trump sigue presionando con palabras contundentes: «Hagan lo correcto o pagarán» .

La opinión pública venezolana presenta reacciones mixtas: algunos celebran la caída del régimen madurista mientras otros temen una represión aún mayor bajo el nuevo liderazgo. Periodistas locales han comenzado a criticar abiertamente las acciones estadounidenses mediante transmisiones en vivo . Por su parte, Machado exige democracia sin condiciones ni presos.

Si Trump fracasa podría caer en el ridículo o escalar hacia un conflicto bélico real; mientras tanto, Delcy juega entre dos aguas buscando paz pública pero consolidando control interno sobre sus bases militares.

La situación en Venezuela es precaria; todo depende del petróleo como atractivo principal y del riesgo latente que representan las balas en un escenario cada vez más tenso. El mundo observa mientras Estados Unidos intenta mantener su influencia… al menos por ahora.

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