Después de que Arévalo se deshiciera en halagos hacia ella, había algo que no le encajaba. «¿No tiene nada más que decirme?», preguntó para después explicar que: «Yo había discutido con él, yo es que le pedí ayuda y el como que se ofendió a mi si me pide ayuda alguien que yo de verdad quiero no me enfado y no digo: «Pues ahora no te voy a hablar mas»», confesaba algo molesta.
A lo que su abuelo quiso explicar el motivo de su enfado: «Yo me enfade por la forma en la que me escribió por Whatsapp porque a veces mi nieta parece que tenga 20 años en vez de 16 que acaba de cumplir y a mí me sorprendió por una parte, pero si en algún momento la he podido ofender me tiene que perdonar porque soy su abuelo, soy muy mayor y si algo en la vida quiero de verdad es a mi hija y a ella», decía emocionado, según recoge ecoteuve.
Ana no dudó en perdonar a su abuelo. Sobera quiso intervenir diciendo que un perdón había que afianzarlo con un abrazo. «¡Hombre y a Suso también se lo daré!», añadió Ana. Cuando se abrieron las puertas que los separaban ambos se fundieron en un abrazo.
VÍDEO DESTACADO: Arévalo cuenta un chiste de ‘mariquitas’
