Txeroki ha comenzado a salir de prisión de lunes a viernes bajo el pretexto de realizar actos de voluntariado.
Esta decisión ha generado una gran preocupación entre las víctimas del terrorismo y los partidos opositores. La medida, tomada por la consejera de Justicia del Gobierno vasco, María Jesús San José López, se produce en un contexto donde se están facilitando numerosas concesiones a presos de ETA, lo que reaviva el debate sobre cómo se aplica la legislación penitenciaria.
El etarra Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, acumula condenas que superan los 400 años en España y Francia por atentados que dejaron tras de sí un rastro de dolor y sufrimiento.
Capturado en 2008 en Francia, fue líder del Comando Txeroki, una agrupación que imponía una férrea disciplina y ejecutaba sus operaciones mediante amenazas y agresiones a quienes intentaban vigilarlos.
Su modus operandi incluía el seguimiento de periodistas y la utilización de técnicas de contravigilancia para evadir persecuciones.
Ahora, tras 17 años tras las rejas, disfruta de semilibertad gracias al artículo 100.2 del reglamento penitenciario, que le permite permanecer en prisión durante la noche mientras goza de libertad el resto del tiempo.
ETA
Josu Ternera, asesino etarra, en busca y captura, es localizado por Cake, pero nadie detiene al asesino: https://t.co/gPXIffi3KC— Isabel Del Campo Pascual (@IsabelDelCamp14) February 15, 2026
PRUEBAS DE LA IGNOMINIA
Una prueba sangrante de la infamia que padecemos es, por ejemplo, que un tipejo como Ekaitz Sirvent, sea ahora en profesor de Ética de niños entre 12 y 16 años en el instituto de Elgoibar.
El terrorista salió de una prisión francesa en 2022, donde cumplió 13 años de condena. Un año después aprobó unas oposiciones convocadas por el Gobierno vasco, obteniendo plaza de funcionario.
En ETA se especializó en la falsificación de documentos. Situado en la cúpula, junto a Txeroki, al ser detenido en París en 2009 llevaba pistola y una lista de objetivos; entre ellos, empresarios a los que extorsionar.
Su incorporación al centro educativo de la localidad guipuzcoana de Elgoibar —pueblo de Otegi— ha pasado desapercibida hasta ahora, tanto para los padres como para otros profesores, al desconocer por completo la otra vida de Ekaitz.
Antecedentes de un ritmo acelerado
Desde que el Gobierno vasco asumió las competencias penitenciarias en 2021, ha introducido cambios significativos en la concesión de beneficios.
En este corto periodo, se han otorgado 35 beneficios bajo el artículo 100.2, siendo 30 (un 85%) destinados a terroristas de ETA, en comparación con los reclusos comunes. Esto se traduce en un tercer grado o equivalente cada 11 días, incluyendo a los responsables del asesinato del senador Fernando Buesa, cuya muerte simboliza la brutalidad del terrorismo etarra.
Es importante señalar que Txeroki no cumplió con los requisitos establecidos por la Ley Orgánica General Penitenciaria para los terroristas: no ha mostrado rechazo a la violencia, no se ha desvinculado de ETA, ni ha pedido perdón o indemnizado a las víctimas.
La decisión fue adoptada sin consultar al juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, quien lleva su caso desde 2015 por crímenes contra la humanidad relacionados con atentados como los sufridos por Isaías Carrasco, guardias civiles en Palmanova o el atentado en Barajas. Asociaciones como Covite y Dignidad y Justicia han calificado esta medida como «amnistía encubierta» e «indulto camuflado», denunciando así una victimización secundaria hacia quienes sufrieron el terrorismo.
Víctimas como Consuelo Ordóñez, representante de Covite, claman por justicia: «La memoria, la justicia y la verdad deben estar con las víctimas hasta el final».
Mientras tanto, etarras liberados como Errazkin Tellería continúan protegiendo a su antiguo jefe, respaldados por apoyos provenientes de Sortu, que organiza homenajes y pasacalles. Por otro lado, los arrepentidos recluidos en Nanclares, como es el caso de Valentín Lasarte (quien asesinó a Gregorio Ordóñez), viven sin recursos en la calle, mientras que los no arrepentidos reciben ayudas.
El pulso político y las consecuencias
El Partido Popular ha llevado esta situación ante Bruselas. Eurodiputados como Dolors Montserrat, Javier Zarzalejos, Juan Ignacio Zoido y Borja Giménez Larraz han alertado a la Comisión Europea sobre este asunto. Denuncian que actualmente hay 112 de 119 presos de ETA en cárceles vascas disfrutando de libertad ambulatoria, lo cual coincide con las presencias visibles de las víctimas. Este panorama se da mientras el Gobierno español mantiene cierta dependencia del apoyo parlamentario del grupo político heredero de ETA, es decir, EH Bildu. Piden una revisión sobre los fundamentos jurídicos relacionados con arrepentimiento y protección hacia las víctimas, lo cual contradice lo establecido en la Directiva 2012/29/UE.
Desde que llegó al poder Pedro Sánchez en 2018, se eliminó la dispersión: centenares de traslados hacia País Vasco y Navarra han allanado el camino para estas excarcelaciones. Acuerdos con partidos como el PNV y Bildu han acelerado liberaciones, tal es el caso del asesino conocido como Asier Arzalluz, quien acabó con la vida de López de Lacalle. Se estima que para 2027, cuando cumpla su pena máxima legalmente establecida tras restar tiempo francés, también quedará libre definitivamente .
Este acelerado ritmo genera tensiones políticas: desde el PP acusan al Gobierno actual de anteponer pactos políticos sobre cuestiones relacionadas con justicia. Mientras tanto, María Jesús San José López mantiene en su página web promesas sobre una «deslegitimación de la violencia». En contraste, cabe recordar que en 2008 el propio PSOE celebraba su detención al calificarlo como «sanguinario», pero hoy lo ven liberado por sus propios compañeros.
- Datos clave sobre Txeroki: Condenado a 377 años en España (2011) por 20 intentos fallidos de asesinato; procesado por lesa humanidad (causa abierta).
- Estadísticas sobre beneficios penitenciarios: De los 101 presos vinculados a ETA gestionados desde Vitoria; 35 disfrutan actualmente del régimen domiciliario; aproximadamente la mitad restante goza también de cierta flexibilidad.
- Víctimas pendientes: Podría ofrecer datos esclarecedores sobre muertes relacionadas con casos como los de Carrasco, Puelles o Uribe; sin embargo, no colabora.
Para finalizar con algunas curiosidades: cuando rompió una tregua mediante un atentado en 2006 estaba obsesionado con mantener «la disciplina». Según antiguos portavoces socialistas, aún quedan solo unos pocos —59— etarras sin detener. En producciones televisivas como Presunto culpable, algunos firman documentos secretos para evitar represalias por parte excompañeros.
