CARTA AL DIRECTOR

Manifestación independentista en Madrid

Manifestación independentista en Madrid
Cataluña

El 15 de marzo de 2019 se celebró en Madrid una manifestación de independentistas catalanes por el derecho a decidir, por la autodeterminación y por los «presos políticos» y tengo muchas dudas, muchas preguntas y algunos comentarios que escribo a continuación . Sinceramente no entiendo nada.

Hay una manifestación de independentistas en Madrid, según ellos «capital de un estado opresor», fomentada y financiada por la Generalidad y por ANC y Omnium y con sus dirigentes, incluyendo al Presidente de la Generalidad y al Presidente del Parlamento catalán que deberían representar a todos, todos, los catalanes, en la cabecera de la misma y no pasa nada. Se manifiestan con cientos de banderas inconstitucionales gritando contra este Estado «terrible, antidemocrático, fascista y dictatorial» y no pasa nada.

Se hacen fotos con la bandera independentista en la Plaza Mayor, donde disfrutan de una paz y de una libertad envidiables, tomando después unas cervezas y no pasa nada. Claman contra un juicio riguroso y serio en el Supremo por rebelión a los ex dirigentes catalanes calificándolo de «vergüenza y farsa» y piden la libertad de esos «presos políticos» y no pasa nada. Las fuerzas de seguridad de este «terrible Estado» vigilan y aseguran que no haya incidentes y les protegen de acuerdo a una Constitución a la que odian. Nadie les increpa ni les impide que griten. Nadie los encarcela por pensar distinto, por ser independentistas, por decirlo como llevan haciendo hace años , entre otros, Torrent y Torra en el Parlamento de Cataluña e incluso en el Congreso de los Diputados y en el Senado de la Nación, como, Tardà y Rufián. Esto ha sido así, como tenía que ser en un Estado de Derecho, aunque muchos hubieran deseado que no se hubiera celebrado, y hace a España más envidiable y más creíble.

En cambio si el gobierno de España, el PP o Cs, no el PSOE Sanchista que es, y será, rehén de esta gente, hubiera convocado una manifestación similar por la unidad de España en la capital de esa «perfecta, democrática, ideal, teórica y virtual <república>», los problemas hubieran sido incontables como ya ha sucedido en ocasiones anteriores. Las acciones de los violentos cachorros de la CUP hermanos de organizaciones juveniles etarras como Jarrai, Haika o Segi, los autodenominados CDR, serían terribles y los incidentes muy graves; los insultos más suaves como fascistas, «prensa española manipuladora» y «fuera de Cataluña» serían continuos; las «cargas» de la policía autonómica para evitar serios desordenes serían inevitables e innegables; la manifestación se calificaría como provocación por ellos, por muchos trotskistas y leninistas de este país y por muchos «tertulianos» en muchos medios públicos y privados; y el huido de la justicia en Waterloo, el Mesías Puigdemont, clamaría ante instituciones de una Unión Europea cada vez más inoperante que España atenta contra la minoría catalana. Posteriormente limpiarían el suelo con lejía y desinfectarían el lugar como ya han hecho en algunas ocasiones, por ejemplo en la plaza de Amer en Gerona después de un mitin de Ciudadanos.

No, no es al contrario y no exagero. Ya sucedió en Vilasar de Dalt (Barcelona) en Agosto de 2018 y hay muchos casos de acosos, de escraches e incluso de insultos en un medio público como TV3 . Parece broma pero no lo es. Es simplemente alucinante!.

Nadie en su sano juicio puede pensar que hay «presos políticos» en uno de las Naciones con una de las democracias más enviables y más plenas del mundo (Democracy Index del periódico The Economist publicado en enero de 2019 » econ.st/2CZPpQx » con una puntuación de 8,08 sobre 10 y por delante de países como Francia, Bélgica, Italia y EEUU) y no deducir que son políticos presos por violar la Constitución, desoír al Tribunal Constitucional, incumplir leyes que nos obligan a todos e intentar romper el orden constitucional olvidando además que no representan el sentir de más del 50% de los propios catalanes, y que el órdago soberanista en Cataluña no es sino una quimera. Ningún texto constitucional de los países occidentales avala la autodeterminación y todos, incluyendo la Unión Europea, la rechazan. Solamente Etiopía, el país caribeño de San Cristobal y Nieves la recogen legalmente en sus textos.

Espero que en esa Europa, en la que los dirigentes secesionistas en la época de las «fake news» y de la post verdad se empeñan en crear una segunda leyenda negra contra España, vean la verdadera situación, la «democrática» actitud y la cara oscura de la «revolución de las sonrisas» y quienes de verdad están detrás de toda esa peligrosa e increíble mentira de los dirigentes presentes, encarcelados y huidos de la Generalidad donde la única ley válida es la de ellos.

Eso, en mi opinión y en la de muchas personas normales, es fascismo puro, sin más y sin menos. Lo peor que han podido hacer es manifestarse ante el mundo en Madrid con toda su simbología y gritos y hacer ver la incongruencia y poca credibilidad de sus denuncias.

Ya es poco defendible su posición.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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