Nervios en Coalición Canaria. El 27 de noviembre se llevará a cabo en Tenerife una gran convención del nacionalismo, abanderada por Renovación Nacionalista Canaria, y que contará con la presencia de miembros destacados de Nueva Canarias, Partido de Independientes de Lanzarote, también miembros de la misma corriente en Fuerteventura, pero también con participación de políticos de otras islas.
La mala noticia para CC es que la confluencia de estas fuerzas, de tamaño mediano-pequeño, pueden acabar consiguiendo varios escaños en el Parlamento, los suficientes como para poder romper la habitual estratagema de Coalición de apuntarse siempre al carro del poder. Esta vez, si las previsiones se cumplen, pudiera moverse esta alianza del nacionalismo entre los cinco y los nueve escaños.
Dentro del seno de CC existe un descontento cada vez más acrecentado. De momento, nadie importante da el paso para unirse a esta nueva corriente o conseguir cambiar el rumbo en Coalición para evitar más fugas de las que ya ha habido. Sólo Ignacio González (CCN), uno de los tantos escindidos de los coalicioneros, está debatiéndose entre integrarse en esta nueva corriente o retornar a la calle Galcerán.
Fuentes de toda solvencia han puesto de manifiesto a Periodista Digital que a día de hoy hay dirigentes de peso en CC que no están de acuerdo con la manera de hacer las cosas en el partido, incluso con la dualidad clara y manifiesta entre una presidenta que no pinta nada, Claudina Morales, y un presidente de Gobierno, Paulino Rivero, que lo capitaliza absolutamente todo. Se esperan sorpresas, y de las gordas, en el transcurso de los próximos meses, pero más aún en función de cómo salgan los resultados electorales.
