Modestia tampoco le faltó al delantero sueco, cuando anunció oficialmente su marcha del equipo francés con estas palabras: “Llegué como un rey y me voy como una leyenda”.
Pero el PSG le ofreció una despedida por todo lo alto en la que Ibra estuvo también al mismo nivel. En el último partido de Liga en el Parque de los Príncipes, el atacante logró dos goles contra el Nantes en la goleada 4-0 y batió el récord goleador que ostentaba el argentino Carlos Bianchi en el club de 37 tantos en una temporada con los 38 que ha marcado el internacional sueco.
Y Zlatan, que ya está por encima del bien y del mal, tras marcar el 4-0 lo celebró marchándose del campo en el 89’ antes del pitido final y con todos los cambios hechos, acompañado de sus hijos, que lucían sendas camisetas del PSG con el ’10’ a la espalda y los nombres de ‘King’ (rey) y ‘Legend’ (leyenda).

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