El PSOE extremeño se encuentra en medio de una nueva crisis interna que trasciende los desastrosos resultados electorales del 21 de diciembre.
Una concejal socialista ha presentado una denuncia por acoso laboral contra José Luis Quintana, actual delegado del Gobierno en la región y presidente de la Comisión Gestora que asumió el mando del partido tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo.
En su denuncia, tramitada a través de los canales internos de Ferraz, se acusa a Quintana de ejercer presiones directas para conseguir su despido desde la sede del PSOE en Mérida, utilizando amenazas telefónicas y difamación como métodos coercitivos.
Este asunto se complica aún más al ser Quintana un amigo cercano de Pedro Sánchez desde hace años, lo que añade un componente político a un conflicto que refleja las tensiones internas dentro de la formación socialista.
La concejala, quien actualmente ocupa un puesto en la oposición en un municipio cacereño, afirma que fue despedida de su trabajo en la sede regional del PSOE debido a las presiones ejercidas directamente por Quintana. Aunque la decisión formal fue tomada por Gallardo en su rol como secretario general, ella atribuye exclusivamente su salida laboral al exalcalde de Don Benito. En su relato, detalla cómo sufrió amenazas telefónicas, difamaciones y un proceso sistemático de acoso que culminó en su despido.
Según sus palabras, Quintana solicitó expresamente a Gallardo que la despidiera porque consideraba que estaba perjudicando su imagen. La concejala ha utilizado redes sociales para manifestar su rechazo al abuso de poder en el seno del partido: «No podemos permitir el abuso de poder dentro de nuestra organización, y mucho menos el acoso ya sea laboral o sexual, así como los bulos destinados a dañar la reputación personal.»
Una gestora marcada por la controversia desde el inicio
La elección de Quintana como presidente de la Comisión Gestora se produjo apenas unos días después de que Gallardo anunciara su dimisión como secretario general del PSOE extremeño. Los socialistas extremeños habían sufrido un golpe histórico en las urnas: perdieron casi la mitad de los votos respecto a 2023, con diez escaños menos y solo un 25% de apoyo, lo que representa una caída de 14 puntos porcentuales. Este resultado fue calificado como un mínimo histórico para el partido en la región. Gallardo, quien había ganado dos primarias internas, asumió la responsabilidad política por estos resultados y presentó su dimisión menos de 24 horas después de conocerse los datos electorales; no obstante, decidió mantener su acta como diputado autonómico para no «traicionar a los 136.000 votantes» que confiaron en él.
La Comisión Gestora, nombrada por la Secretaría de Organización del PSOE, está compuesta por ocho miembros: cinco procedentes de Badajoz y tres de Cáceres, todos con perfiles relacionados con el municipalismo, la igualdad y juventud. Su tarea es asegurar el funcionamiento organizativo del partido y supervisar los procesos democráticos internos hasta que se elija una nueva Ejecutiva Regional. Sin embargo, las acusaciones de acoso laboral contra su presidente han ensombrecido esta etapa transitoria que el PSOE esperaba utilizar para recuperarse tras la debacle electoral.
Las negaciones y el silencio de la organización
Desde el círculo más cercano a Quintana se han rechazado rotundamente las acusaciones. Personas muy cercanas al delegado del Gobierno han afirmado desconocer los hechos denunciados por la concejala, asegurando que «no se ha despedido a nadie en los últimos días ni ha habido influencia alguna para ello meses atrás». Por otro lado, fuentes del PSOE en Extremadura han indicado que no tienen constancia sobre una denuncia formal más allá de lo publicado en redes sociales por la edil; sin embargo, Ferraz confirmó internamente a la afectada que su denuncia había llegado a sus canales y que ya se había iniciado el procedimiento para analizarla.
La concejala denunciante tiene un perfil político consolidado en la región. Con 47 años, ha ocupado diversos puestos orgánicos dentro del partido e incluso fue miembro del comité regional del PSOE extremeño. Además, ha sido vocal en el Consejo extremeño para la participación femenina en Extremadura. Formó parte también del equipo directivo de la Agrupación Local de Don Benito cuando Quintana fue reelegido secretario local en 2012; esto indica una relación previa entre ambos que parece haberse deteriorado notablemente con el tiempo.
El contexto más amplio: problemas que se multiplican
Este conflicto surge en un momento especialmente crítico para Sánchez y su liderazgo al frente del PSOE. La denuncia por acoso laboral se suma a otras controversias internas recientes que han sacudido al partido socialista, incluyendo el caso Salazar y otras denuncias sobre conductas inapropiadas que han provocado una ola de descontento entre sectores feministas dentro del partido. El núcleo duro feminista está movilizado ante esta situación, esperando cambios tras los casos ya conocidos y aquellos que aún permanecen ocultos según afirman desde dentro.
La elección de Quintana, considerado un hombre clave dentro del círculo presidencial, buscaba ofrecer continuidad y control sobre la gestora extremeña. Sin embargo, las acusaciones por acoso laboral han convertido esta decisión en un nuevo problema para la dirección federal. Que el acusado sea alguien tan cercano a Sánchez amplifica aún más las implicaciones políticas del asunto y refuerza las percepciones sobre problemas estructurales relacionados con gobernanza y cultura organizativa dentro del PSOE.
La investigación interna iniciada por Ferraz será crucial no solo para esclarecer las acusaciones sino también para restaurar confianza dentro de una organización necesitada urgentemente cerrar heridas y reconstruirse tras el desastre electoral del 21 de diciembre. Mientras tanto, Extremadura permanece sumida en un limbo político; con María Guardiola del Partido Popular como ganadora electoral pero sin una mayoría clara para gobernar mientras el PSOE intenta resolver sus conflictos internos antes que articular una alternativa política viable.
