Lilith Verstrynge ha tenido un tropiezo significativo.
La hija de Jorge Verstrynge, de 33 años, se presentó como una de las 709 personas que aspiraban a obtener una de las 36 plazas disponibles en la carrera diplomática.
Las pruebas fueron convocadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores, y ella no logró pasar el primer filtro: un examen compuesto por entre 100 y 105 preguntas que abarcaban temas de derecho, relaciones internacionales, economía e historia. Solo 275 lograron sortear esta primera barrera. Por ahora, queda fuera del proceso.
La exlíder de Podemos decidió abandonar la política en enero de 2024. Renunció a su escaño como diputada por Barcelona y a todos sus cargos dentro del partido. Habló abiertamente sobre su desencanto con Podemos, mencionando un ambiente de «ensimismamiento» y «búsqueda de enemigos internos». En un artículo publicado en la revista Equator, reflexionó sobre cómo había transformado la política en una cuestión de lealtad ciega. Ahora, busca encontrar un lugar estable en el ámbito diplomático, lejos del vaivén electoral.
Formación impecable, pero examen implacable
Lilith Verstrynge cuenta con un currículum que no pasa desapercibido.
- Completó su bachillerato en el Liceo Francés de Madrid.
- Estudió Historia en la Universidad Denis Diderot de París.
- Se especializó en Estudios Europeos y Relaciones Internacionales en La Sorbona.
- Obtuvo un máster en Relaciones Internacionales y Ciencias Políticas en la Universidad Ludwig-Maximilian de Múnich.
- Habla seis idiomas: español, francés, inglés, alemán, portugués y árabe.
Aspirantes consultados afirman que las pruebas requieren una gran disciplina. Muchos optan por contratar profesores para mejorar sus habilidades lingüísticas. El proceso consta de cuatro ejercicios: un test inicial, idiomas (inglés y francés), comentario de texto y exposición oral. Lilith fue eliminada en el primero y tendrá que intentarlo nuevamente.
Se ha adaptado rápidamente a su nueva situación. Actualmente colabora como tertuliana en Directo al Grano de TVE y escribe para Le Monde Diplomatique. Además, imparte clases en Sciences Po París sobre teorías críticas en relaciones internacionales. De esta manera, ha pasado del activismo político a los medios y el ámbito académico.
Pasado en Podemos y rumores personales
En Podemos, su ascenso fue meteórico.
- Comenzó como asesora en el Parlamento Europeo en 2016.
- Ocupó el cargo de responsable de Transición Ecológica.
- Fue secretaria de Organización en 2021, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese puesto.
- En 2022 asumió como Secretaria de Estado para la Agenda 2030.
Su salida del partido sorprendió a muchos; al principio se habló de problemas de salud, pero luego ella misma reconoció su desencanto con el entorno político. Rodeada por figuras destacadas como Pablo Iglesias o Irene Montero, su vida personal también ha estado bajo el escrutinio público. Rumores sobre una posible relación con Iglesias han circulado ampliamente; libros como Al olor del dinero sugieren una cercanía entre ambos. Sin embargo, Iglesias se apresuró a desmentir esas «mentiras», aunque nunca se llegó a confirmar nada.
Las pifias que la persiguen
Lilith Verstrynge ha acumulado varios tropiezos públicos que no ayudan a su imagen.
- En debates llegó a confundir el Bernabéu con otro estadio.
- Cometió errores al hablar sobre árboles en Madrid, criticando planes urbanos sin contar con datos verificados.
- Ha tenido otras meteduras de pata relacionadas con fechas históricas o nombres durante tertulias.
Estas pifias han hecho que sea un blanco fácil para los críticos. De promesa destacada dentro del partido podemita ha pasado a ser tertuliana habitual. Ahora ve cómo la puerta hacia la diplomacia se le cierra por ahora; es cierto que las conexiones son clave en ese ámbito. Casos como los de Álvaro Albacete, embajador en Venezuela sin mucha experiencia previa o Ernest Urtasun, demuestran que tener un trasfondo político puede ser crucial para escalar posiciones; algo que ella esperaba lograr también pero que se ha visto truncado con este primer fallo.
Muchos consideran su intento como una vocación tardía; a los 33 años, muchos opositores suelen comenzar mucho antes este camino tan competitivo. Su padre, Jorge Verstrynge, ex colaborador cercano de Fraga, siempre le ha brindado apoyo incondicionalmente. Ella busca asegurarse un futuro estable como funcionaria pública; sin embargo, este examen le dice que aún no es el momento adecuado para ello. Muchos aspirantes repiten intentos hasta lograrlo; así que es probable que ella también decida hincar los codos nuevamente.
La Carrera Diplomática no da tregua ni perdona errores fácilmente; eso lo sabe bien Lilith Verstrynge ahora más que nunca. Su salto desde Podemos hacia los pasillos del poder exterior ha tropezado esta vez con obstáculos inesperados. Mientras tanto, seguirá activa tanto en platós como escribiendo columnas periodísticas ¿Regresará algún día al camino diplomático? Solo el tiempo tendrá la respuesta.
