Las víctimas de Víctor Julio Suárez, alias ‘Mono Jojoy’, pueden descansar más tranquilas. Ni perdonan ni olvidan, pero reconocen que tras conocer que Mono Jojoy ha muerto respiran mejor.
No deja de ser un persona que ha muerto y eso no nos alegra, pero la sensación es de tranquilidad.
Según publican varios medios de comunicación colombianos, las víctimas de uno de los comandantes más sanguinarios de las FARC, le recuerdan como un ser «egoísta, ‘guache (vulgar), altanero y desalmado».
«No tenía corazón. Disfrutaba con el dolor de la gente. Era un monstruo», dice una de sus víctimas. Gloria Polanco, otra de sus víctimas, aseguraba a una televisión colombiana que «no le corría sangre por sus venas y hacía todo lo posible para que te sintieras humillada».
Nos trataba como exclavos, como si fueramos perros.
El mismo Jojoy supervisaba las condiciones de cautiverio de los militares, policías y líderes políticos. También ordenó construir las horribles alambradas en las que encerraron a los rehenes. Y fue él quien ordenó ponerles cadena a los secuestrados para evitar que huyeran de las entrañas de la selva.
Los cibernautas colombianos dentro y fuera del país se volcaron a comentar la noticia sobre la muerte de este jefe de las FARC a través de las redes sociales, especialmente vía twitter-

