AMANDA, ¿TE AMO COMO DIOS ME MANDA?
El arte puede derrotar al tedio
Y a la desesperanza más horrenda.
Tal vez quien esto lee me comprenda,
Si resistió tenaz su largo asedio.
La vileza fer(a-o)z que encontré en medio
De aquella circunstancia, que una enmienda
A la totalidad pedía, prenda,
Con variopinto combatí remedio.
Que el no tú no me hubieras dado, Amanda.
Me empujó a ser aún más creativo,
Lúdico, juguetón, recreativo,
Y a amarte, como dicen que Dios manda
Que debemos amarnos los humanos:
Sin medida y a llenas darnos manos.
Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com
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