TRUMP NO HA RESPALDADO EXPRESAMENTE A MARÍA CORINA MACHADO

¿Quién y cómo gestionará la transición de la Venezuela chavista a una democracia alineada con EEUU?

Estados Unidos parece de momento descartar a la oposición democrática y dialoga con la chavista Delcy Rodríguez para una transición que se alinee con Washington

María Corina Machado y Delcy Rodríguez (1)
María Corina Machado y Delcy Rodríguez. PD

Parece que va la cosa de mujeres.

Muy distintas, pero ambas con ambición de poder y sobradas energías.

Son María Corina Machado, reciente Premio Nobel de la Paz y luchadora incansable contra la tiranía, y Delcy Rodríguez, la de las 40 maletas con oro y los encuentro furtuvos con el putero Ábalos en el Aeropuerto de Barajas.

Donald Trump ha alterado el panorama en Venezuela.

Dejó claro este sábado que su objetivo es gestionar el país, por lo que cabe imaginar que invitarán a la chavista Delcy a viajar a Cuba a la España de Sánchez.

Porque el presidente de EEUU ha enfatizado que las fuerzas del Pentágono se quedarán en Venezuela hasta organizar una transición ordenada que impida al madurismo perpetuarse en el poder.

Sin embargo, también ha sido nítido al descartar la opción más legítima: emplear los medios necesarios para hacer cumplir el mandato democrático de los venezolanos y permitir que Edmundo González asuma la Presidencia, con María Corina a su lado.

Eso no sería una imposición norteamericana; sería el mejor ejemplo de cómo un país puede ayudar a restaurar la democracia en un vecino.

Pero Trump ya lo ha aclarado en la rueda de prensa: no cuenta con María Corina, alegando que carece de respaldo popular.

¿Y Edmundo González, que —según las actas— obtuvo más del 70 % de los votos?

 

EL RUIDO DE LAS BOMBAS

En las primeras horas del sábado, bombarderos estadounidenses comenzaron a soltar sus cargas sobre Caracas.

Fuerzas especiales lograron capturar a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, trasladándolos a Nueva York para enfrentar juicios por narcoterrorismo.

Ahora, Trump sostiene que Estados Unidos liderará el país hasta lograr una transición «segura y adecuada».

La reacción de los venezolanos es un cóctel de esperanza y temor. Algunos exiliados comentan que queda un largo camino por recorrer.

Anhelan la libertad para los 1.000 presos políticos, mientras otros temen que la situación derive en caos. Trump promete paz, justicia y recursos para todos, aunque su plan entra en conflicto con la oposición local.

La operación que lo cambió todo

Todo comenzó con un clima de tensiones crecientes. En noviembre, Trump ofreció un salvoconducto a Maduro, quien lo rechazó de inmediato.

A partir de ahí, Washington intensificó la presión militar, desplegando el portaaviones Gerald R. Ford y aviones C-17 en Puerto Rico, atacando narcolanchas y amenazando con una invasión.

La llamada Operación Resolución Absoluta –o Determinación Absoluta, según algunas fuentes– logró neutralizar las defensas venezolanas en cuestión de horas.

Para Trump, fue una operación «espectacular». La comparó con la eliminación de figuras como Soleimani o al-Baghdadi. Sin bajas entre los soldados estadounidenses, se jactó: Nadie podría haberlo hecho tan rápido.

En su residencia de Mar-a-Lago, rodeado por figuras como Marco Rubio y Pete Hegseth, explicó las razones detrás de esta intervención:

  • Maduro envió bandas criminales como el Tren de Aragua a suelo estadounidense.
  • Robó activos petroleros valorados en miles de millones.
  • Acogió a potencias hostiles como China y Rusia.

Ahora, Estados Unidos controla zonas estratégicas del país, incluida la mayor reserva de petróleo del mundo. Las grandes petroleras estadounidenses están listas para entrar y reparar infraestructuras, todo mientras el embargo continúa vigente; venderán crudo a otros mercados.

Trump al mando: ¿quién colabora?

Sin embargo, Trump no confía en la oposición local. Ha descartado a María Corina Machado, argumentando que carece del «apoyo y respeto» del pueblo para llevar adelante una transición pacífica. Se ha mostrado interesado en Edmundo González, aunque sin ofrecer muchos detalles al respecto. Con un gesto hacia Rubio, afirmó: Serán principalmente las personas detrás de mí quienes tomarán decisiones.

El presidente se encuentra en diálogo con la vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez. Según él, está dispuesta a colaborar para que Venezuela vuelva a ser grande. Por su parte, Rubio mantiene negociaciones directas con ella; Rodríguez asumiría como presidenta interina bajo el control remoto de Washington.

  • Tropas estadounidenses asegurarían los campos petroleros y las ciudades.
  • No hay un plazo definido; será Estados Unidos quien decida cuándo termina esta fase.
  • Se encuentran preparados para una «segunda oleada» si hay resistencia.

Este escenario complica el optimismo en la derecha española. Mientras el PP y VOX celebraban lo ocurrido, Feijóo reafirmaba la «legitimidad» tanto de Machado como de González, insistiendo en que ellos deben liderar esta transición.

Antecedentes: del chavismo al vacío de poder

La crisis venezolana lleva décadas acumulándose. Desde que Hugo Chávez prometió instaurar el socialismo hasta llegar a la gestión desastrosa de su sucesor, Maduro, el país ha sufrido hiperinflación, migración masiva y represión sistemática. Las elecciones fraudulentas programadas para julio 2024 han sido denunciadas por ambos líderes opositores como un robo descarado; tanto Estados Unidos como sus aliados no reconocen ya la autoridad del régimen madurista.

Con este movimiento, Trump revive una doctrina hemisférica clara: Nadie cuestionará el dominio estadounidense en este rincón del mundo. Venezuela se convierte así en un punto clave que podría definir su legado político y transformar el papel de América en el escenario global.

Se asegura que los exiliados regresarán a casa, lo cual promete alegrar a millones en Estados Unidos. Pero los riesgos son numerosos:

  • Existe una fuerte resistencia chavista.
  • La reacción inminente de potencias como China y Rusia podría complicar aún más las cosas.
  • Los costos asociados al despliegue militar en un terreno hostil son considerables.

Los llamados a liberar ya a los 1.000 presos políticos son apremiantes; según afirma Trump, debe hacerse justicia rápidamente. Los líderes restantes son conscientes: lo mismo que le ocurrió a Maduro podría sucederles a ellos.

Reacciones en Venezuela y el mundo

En las calles de Caracas se escuchan explosiones provenientes de enclaves estratégicos; el ambiente está tenso. Muchos venezolanos vislumbran un rayo de esperanza ante lo que podría ser el fin del chavismo, pero también temen una posible inestabilidad futura; un largo camino por delante, repiten sin cesar.

Europa observa con recelo lo sucedido; España se encuentra dividida al respecto. Mientras algunos apoyan firmemente a María Corina Machado, otros critican duramente la intervención alegando violaciones al derecho internacional. Por su parte, Trump parece ignorar cualquier oposición desde el Congreso: Se habría filtrado información relevante.

En Colombia, el presidente Gustavo Petro está bajo escrutinio tras aparecer en fotos con Maduro; Trump no duda en señalarlo como parte del problema relacionado con los narcotraficantes regionales.

Hacia una democracia alineada con Washington

El proceso hacia una nueva democracia parece estar marcado por unilateralidad; Estados Unidos maneja todo desde lejos mientras Rubio y su equipo supervisan cada paso desde fuera del país. Por ahora, Rodríguez colabora mientras la oposición queda relegada al margen; Machado exige que González asuma ya como presidente electo.

Los posibles pasos incluyen:

  1. Liberar inmediatamente a los presos políticos.
  2. Reconstruir la industria petrolera con empresas estadounidenses.
  3. Desmantelar bandas criminales y narcotraficantes.
  4. Convocar elecciones cuando sea conveniente para Washington.

El futuro parece promisorio para Venezuela o podría caer nuevamente en un caos prolongado si no se manejan adecuadamente las cosas. La apuesta de Trump es clara: busca ejercer control total sobre esta situación crítica donde su legado pende delicadamente entre el éxito o convertirse en otro Vietnam.

El petróleo fluye nuevamente mientras las tropas vigilan cada movimiento desde Caracas; todos esperan ansiosos cuál será su próximo capítulo.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído