La Federación Internacional de Automovilismo (FIM) ha anunciado que el Gran Premio de Japón, previsto para el próximo 2 de octubre, se celebrará a pesar de las quejas mostradas por los algunos pilotos, que preferían cancelar esta prueba tras el desastre nuclear en la central de Fukushima.
La FIM ha confirmado a través de un comunicado que se disputará la cita japonesa porque «el riesgo de radiación durante el evento es insignificante». «La carrera se celebrará el 2 de octubre tal y como está planeado», certificó.