La periodista catalana Pilar Eyre está impulsando la promoción de su nuevo libro ‘Cuando éramos ayer’ y por eso ha programado una serie de entrevistas a distintos medios de comunicación. En esta ‘ronda’ tocaba una aparición en el rotativo catalán El Periódico y en el que ha realizado unas polémicas declaraciones o revelaciones si le damos credibilidad a lo aportado por la veterana periodista.
Aunque su última novela se enmarca dentro del ámbito de la ficción, lo cierto es que en la entrevista se han tratado temas de actualidad, y del pasado, relacionados con la Monarquía, aprovechando lo que la cronista sabe de la Casa y Familia Real.
Preguntada por el Rey don Juan Carlos, Eyre recordaba una anécdota del pasado presuntamente acontecida durante un gran premio de Fórmula 1 disputado en Montmeló y que se puede calificar como un comentario machista en toda regla:
“Hace poco me contaron una anécdota antigua. El rey Juan Carlos I fue a Montmeló con Jaime de Marichalar. Era la época en que había azafatas moviéndose por los boxes. «Has visto»-le dijo a su entonces yerno- Esas sí que son tetas y no las que tiene tu mujer», en relación a su hija, la Infanta Elena, que en ese momento del comentario todavía estaba casada con Marichalar.
Este comentario de Pilar Eyre ha sido aprovechado por la prensa independentista catalana para hacerse eco de la entrevista y calificar a Don Juan Carlos como “repugnante machista”, tal y como ha podido comprobar Periodista Digital.
Pero no solo del pasado hablaba en la citada entrevista Eyre, la veterana periodista y cronista de la Casa Real también hacía un vaticinio sobre la decisión que puede adoptar el Rey emérito sobre su lugar de residencia en el futuro y su regreso o no a España:
“No va a volver. ¿A qué? A que le pongan un micrófono de Sálvame y le pregunten «¿Ha robado mucho esta semana, majestad?» Se quedará en Abu Dabi donde vive como un jeque, recibiendo visitas de sus amigos y de sus amigas también”.
Y cerraba Pilar Eyre su entrevista con temas bastante más escabrosos, relacionados con lo que siente por Corinna Larsen y sobre lo que hará Don Juan Carlos poco antes de su fallecimiento:
“Y cuando se produzca el hecho biológico inevitable, vendrá a morir a España. Sigue enamorado de Corinna. De ahí todo lo que ha hecho para fastidiarla. El despecho es muy parecido al amor”.

