El tema del velo integral ha tomado protagonismo en el Congreso de los Diputados. PP y VOX han decidido aliarse para vetar tanto el burka como el niqab en lugares públicos, una iniciativa que VOX presenta este martes ante la Cámara Baja. La portavoz del PP, Ester Muñoz, ha ratificado su apoyo: «El PP aprobará y respaldará que se discuta esto en el Parlamento». Este movimiento se produce en un contexto de tensiones autonómicas, donde Alberto Núñez Feijóo busca establecer lazos con la formación liderada por Santiago Abascal para desbloquear gobiernos en comunidades como Extremadura y Aragón.
La propuesta legislativa de Vox, defendida por su portavoz Pepa Millán, sostiene que estas prendas despojan a las mujeres de su identidad y afectan su dignidad. Además, asocia esta medida con la «llegada masiva de inmigrantes» provenientes de países islámicos, sugiriendo que ocultan su rostro y representan un riesgo para la seguridad ciudadana. Cabe señalar que no se incluye al hiyab, que deja visible el rostro. El texto propone cambios significativos:
- Penas de prisión: entre 1,5 y 3 años para quienes obliguen a usar velo integral mediante violencia o coacción. Esta pena aumenta a 2,5-4 años si la víctima es vulnerable (menor, enfermo o discapacitado).
- Agravantes: penas más severas si hay menores presentes, uso de armas o si ocurre en domicilios.
- Expulsión: extranjeros que cometan infracciones graves serán deportados.
- Multas: hasta 600 euros por uso en público, o 30.000 por reincidencia; para padres que impongan el velo a menores, hasta 20.200 euros.
El PP no es nuevo en este debate. En julio de 2025, su Congreso Nacional ya rechazó el velo integral al considerarlo incompatible con la seguridad y la igualdad. Hace dos semanas, el PP balear, bajo la dirección de Marga Prohens, aprobó una iniciativa solicitando al Gobierno central esta prohibición, uniendo fuerzas con VOX contra PSOE y otros partidos. En Gijón, PP y VOX intentaron un acuerdo similar en el Ayuntamiento, aunque fracasaron debido a obstáculos legales.
Un guiño estratégico con ecos europeos
Este entendimiento entre PP y Vox parece tener tintes estratégicos electorales. Para Feijóo, representa un ejemplo de «cuestiones que nos unen», poniendo por delante los intereses españoles sobre las rivalidades políticas. Sin embargo, desde Vox, se desliza una crítica irónica: en Extremadura, su portavoz Óscar Fernández Calle recuerda cómo hace meses eran considerados «xenófobos» y ahora buscan alianzas para obtener presidencias. El líder popular sostiene que es necesario entenderse «porque las prioridades no son los partidos».
La propuesta sigue la estela de naciones como Francia, Bélgica o Suiza, pioneras en prohibir el velo integral desde hace décadas por motivos relacionados con la identificación y la cohesión social. En territorio español no existe una norma estatal al respecto; sin embargo, sentencias locales han obstaculizado intentos municipales previos. Se espera que también se pronuncie sobre ello Junts, mientras que la formación de Aliança Catalana gana terreno en Cataluña con un discurso antiislamista.
