La presión migratoria en Ceuta sigue elevándose y los medios dedican una cobertura intensa a lo que ocurre en la ciudad autónoma.
En ese contexto, el programa ‘Espejo Público’ de Antena 3 centró este 18 de agosto de 2028 parte de su emisión en el análisis jurídico de la crisis, dando voz al magistrado Jesús Villegas, quien respondió con claridad a la idea de aplicar el estado de sitio.
El colaborador Marcos de Quinto había planteado esa medida extrema. Villegas la desechó de inmediato. Explicó que el estado de sitio está pensado para escenarios de guerra o conflicto armado, no para la situación actual. Añadió que, aunque la decisión corresponde al poder político y exige las mayorías previstas en la Constitución, insistió en que hay que “poner los pies en el suelo”: se trata de una herramienta para enfrentamientos bélicos con armas, no para lo que se vive ahora en Ceuta.
El juez fue más allá y señaló lo que, a su juicio, debió hacerse desde el principio: impedir la entrada. Según sus palabras, ahora se lamentan de una ineptitud e irresponsabilidad propias. Relató experiencias en Melilla, donde agentes y expertos le han comentado que no se construye un muro más robusto por temor a la mala imagen, para no recordar las fronteras de México o Israel. Se opta por barreras limitadas, se hace la vista gorda y, cuando el sistema se desborda, nadie sabe cómo reaccionar.
Los inmigrantes entraron de manera ilegal y saltándose las normas
Villegas subrayó que no caben expulsiones colectivas. Hay que devolver a cada persona de forma individual, caso por caso, porque así lo exige la ley. Llegados a este punto, aseguró, las autoridades tendrán que apechugar con las consecuencias de no haber detenido a tiempo el flujo en la frontera.
Sobre los ceutíes, el magistrado no suavizó el tono. Calificó de “absolutamente lamentable” lo ocurrido y afirmó que la ciudad ha sido invadida. Los inmigrantes, dijo, entraron de manera ilegal, saltándose la valla y las normas españolas. “No tienen ningún derecho a estar ahí, no tienen ninguno”, sentenció.
En su opinión, actuaron de forma ilícita, antijurídica e ilegal, y los residentes de Ceuta son las víctimas de una invasión que procede de otro país, que pisotea las leyes españolas y se ríe de ellas. Criticó tanto al Gobierno marroquí como a quienes cruzaron la frontera de forma irregular, y calificó la situación de inaceptable.

