(o “Con la Ley de Igualdad de Trato da lo mismo ser perro que gato” o “Un proyecto legal estrella: da igual ser fea que bella”).
Lo leí, o leílo, que diría mi señoría para una mayor ´follonifización´ lingüística o semántica, ambas inclusive; lo leí, itero, en abc.es , allá por el mes de julio de hogaño, dos días antes de los idus… (¿que no saben vuesarcedes qué son los idus? Pues averígüenlo, porque si uno va a tener que ir ´sinonimizando¨ todas las selectas palabras que utiliza uno… Estas chirigotas o cuchufletas son para personas cultas. Si alguno de vuesarcedes no lo es, abandone en buena hora su lectura y no joda más la marrana, con perdón, haciendo preguntas de persona ciruela, camuesa, ceporra, mastuerza, tontivana, bolonia o tontucia, que los genios no estamos para perder el ´time´, que se dice allá, en el Unitet Kingdom o Reino Unido (y en Puerto Hurraco, ´of course´) para los que, además de desconocer el catalán, ¡pobres!, ignoran asimismo el bable y el inglés, ambos inclusive y caiga quien caiga, si a bien lo tiene cada quien. Y ya, para que no haya corriente, convendrá cerrar el paréntesis abierto ´ut supra´. ¡Ar…!).
Bueno, pues en aquel tiempo, cuando mi señoría pasó la vista por lo escrito en la pantalla del ordenador o PC, comprendiendo la significación de los caracteres empleados, advirtió que allí se decía: “El Ejecutivo de Zapatero ultima lo que se perfila como uno de sus proyectos sociales estrella en esta legislatura, anunciado desde hace tiempo por el Gobierno y que cobra forma bajo el nombre de Ley de Igualdad de Trato, una ´lucha definitiva contra la discriminación entre sexos, razas, etnias, religiones, edad…´, tal como avanzó en su día la ministra Bibiana Aído. Es el nuevo cerco del Gobierno a la discriminación”(sic).
Pero no para ahí la cosa. Es que en ese mismo artículo, que firmaba Inma Zamora, se añadía luego que «un estudio elaborado por la Fundación Ideas, y denominado “Por la diversidad, contra la discriminación”, da, no obstante, un paso más allá y propone al Gobierno que la nueva Ley de Igualdad de Trato dé un golpe de efecto y mejore la normativa ampliando los aspectos susceptibles de discriminación a otras cinco barreras: características genéticas, apariencia física, patrimonio, origen nacional y lengua” (sic otra vez, ¡caramba!).
Como comprenderán vuesarcedes, por muy lerdos que sean algunos (¡no, por favor!, Vuesarced, ¡cómo va a estar entre ellos…! Son los otros…); pues como comprenderán, esa Ley de Igualdad de Trato va a equiparar los que somos feos con los guapos, los que estamos gordos y somos rechonchos con los esbeltos y altos, los que tengan -por no decir tenemos- setenta y trece añitos con los de treinta y ocho, los que hemos nacido tontos con los que son listos como el hambre… Y a la ´vicecontra´, también, claro.
No, esa Ley no se ha publicado porque, al parecer, se iba a dar a conocer, discutir, votar en las Cámaras, etc., etc., a continuación de la también Ley de Libertad Religiosa, y como todo lo referente a ésta se ha ralentizado o lentificado, resulta que todavía a los feos no se nos tiene que considerar como guapos, a los bajitos como altos, a los tontos como listos, etc., etc. Pero en aprobándose y publicándose el correspondiente texto legal en el BOE, ¡vaya que sí! ¿O no?
15-11-2010.
