(o “¿Cómo se atreven a calificar así al Presidente?”).
Así es que el sábado se reunieron treinta y tantos empresarios de los más importantes del país, a petición del todavía , y no sabemos hasta cuándo, Presidente del Gobierno del Reino de España, señor Rodríguez, según el cual la reunión fue muy positiva. Parece que se va a hacer todo lo que hay que hacer. A mi señoría, sin embargo, lo que le gustaría que le dijeran o dijesen no que se va a hacer, sino que ya se está haciendo. Según ha trascendido, alguno de los empresarios reunidos llegó a manifestarle al Presidente que algunas cosas debían estar hechas para el lunes, antes de que abriesen los mercados. Y hoy es ya miércoles. ¿Se ha hecho algo? Mi señoría cree que no, que de momento lo que se ha dicho es que el todavía y no sabemos hasta cuándo Presidente del Gobierno citado ´ut supra´ (hay que ver lo que le gusta a mi señoría esto de ´ut supra´, ¿eh? ¡Velahí o velay, qué se le va a hacer! ¿No dizque sobre gustos no hay nada escrito?); sí, lo que se cuenta es que, hace pocos días, el Financial Times cargó contra el señor Rodríguez: “O es muy valiente o es muy tonto” (sic); se rumorea también que el susodicho gran jefe ha prometido acelerar las reformas; otros comentan que con la reunión de marras lo que ha pretendido el baranda es tener alguien a quien echarle la culpa, tanto si la protesta social es ´de lo que no se ha escrito´, como si los sindicatos organizan una huelga general (pero en serio; no en plan comedia como últimamente) o si las medidas que tome sean, por blandas, un fracaso, etc. Y el caso es que uno le ha oído decir al portavoz del Gobierno que se seguirá trabajando igual que se viene haciendo. Y uno se pregunta: ¿Es que se está haciendo algo de los ´deberes´ que nos puso Europa? ¿Qué? Me lo digan vuesarcedes o cualquier leedor, please!
Y es que es cuestión importante la urgencia en hacer lo que hay que hacer. La Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, de feliz memoria y en la actualidad desempeñando un cargo más generosamente remunerado, repetía con frecuencia que el Gobierno hacía siempre lo que tenía que hacer y no hacía lo que no tenía que hacer. Pues eso . Medidas, tanto las referentes a la mayor flexibilidad en el empleo como las del retraso de la edad en la jubilación, la progresiva reducción del déficit, etc. son cosas que no admiten más demora, habida cuenta que se acometen ya -si se acometen- con tres años de retraso, tres. Y habrá que acabar también con la manía de tirar el dinero en compras tan improcedentes como los votos del PNV (cfr. “Sólo 270 millones por los votos del PNV”) y de los canarios. Claro, esto ya no tiene remedio, pero lo que hace falta es que no se repitan actuaciones análogas. Y hay que acabar con eso de ir dando pasta a tantas y tantas oenegés y entidades similares (cfr. “11 M (es decir, millones) a Marruecos”). Se tiene que acabar definitivamente, no la solidaridad sino el “solo-dar-y-dar”, por aquello de “primum vivere et postea…”, que hay casi cinco millones de trabajadores en paro, ¡coño!
Para concluir, reconozcamos que la cosa está muy chunga. Y que cada día que pasa sin que el enfermo inicie seriamente su tratamiento, el mal va a ir avanzando hasta el extremo de que, si no se llega a tiempo, la dolencia pueda acabar siendo incurable, como acontecido le ha a Grecia o a Irlanda; y entonces si que ´muerto el perro, se acabó la rabia´. ¿O no?
1-12-2010.
