(o “Toda la vida currando para sólo supervivir”).
Mi señoría acaba de leer, con gran alegría y un gozo brutal, cómo a la exministra de Igualdad, señora o señorita doña Bibiana Aído Almagro (aunque quizá conserve una ´cuota parte´ del tratamiento de Excelentísima al que era acreedora durante el tiempo que fue ministra, que pues que conserva el 80 % de su sueldo, durante los dos años siguientes al día y hora en que soltó la cartera ministerial, no hay razón ninguna para que asimismo no conserve el 80 ó el x % del tratamiento que tuvo entonces -como ocurre con el sueldo, durante esos dos años o el tiempo que sea- para que siga siendo Excelentísiima, más o menos.
Bueno, al forúnculo, por no decir al grano… Es verdad que mi señoría acaba de leer. con gran alegría y un gozo brutal que –y desde ahora transcribo del BOE, ´usease´, de la biblia legal de nuestro país, que Dios guarde, aunque hasta a Él le será difícil, del día sábado, 6 de noviembre de 2010, número 269, Sec. III, pág. 93.426.
“ PRESIDENCIA DEL GOBIERNO
17123
Real Decreto 1494/2010, de 5 de noviembre, por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a doña Bibiana Aído Almagro.
Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio a doña Bibiana Aído Almagro, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 5 de noviembre de 2010,
Vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.
Dado en Madrid, el 5 de noviembre de 2010.
JUAN CARLOS R.
El Presidente del Gobierno,
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO”.
Bueno, pues tras lo transcrito, mi señoría, con todo respeto y consideración, por supuesto, lo que dice es que qué tiene que hacer un ciudadano –eso sí, extremeño, ¡qué se le va a hacer!– para que se le conceda “algo” (medalla, abalorio –“collar u objeto de adorno personal de poco valor” o lo que sea –), después de haber estado dedicándose a la docencia durante 63 años, primero a lo que en aquel tiempo se llamaban ´clases particulares´, luego a clases digamos oficiales, en un Colegio de Malagón (Ciudad Real, a la sazón de la Autonomía de Castilla-La Mancha y siempre –hasta ahora- España), en el que llegó hasta Director Técnico; después, en otro de Campo de Criptana (idem de idem), también Director, y finalmente en Madrid –Colegio de la “Natividad de Ntra. Señora”, sólo Profesor, pero de Matemáticas, que conste; luego, trabajó en la Escuela de Azafatas del ´Mary Ward College´, de las MM. Irlandesas, como Director, y finalmente como profesor en ICAI-ICADE (Universidad P. Comillas, de Madrid), hasta su jubilación. Y después de ésta, clases de Informática (10 años ya), en calidad de “voluntario” en el Centro de Día, de la Comunidad de Madrid, en la c/ Alonso Heredia, patrocinado por “La Caixa”. Y, a la sazón, continúa, pese a su dolorosa ´estenosis de canal´, en su puesto de voluntariado. Y desde su jubilación, ha escrito más de 250 articulejos en www.jubilatas.com (que despareció), y ahora, más de 950 chirigotas o cuchufletas, en tono jocoso, crítico, codornicesco y así, en un blog , en éste precisamente, de http://periodistadigital.com/cajondesastre.php”. Esta actividad periodística, por supuesto, ejercida siempre “gratis et amore”, que decimos los cultos.
Dicho lo cual, mi señoría inquiere a quien corresponda: ¿Qué coño tiene que hacer uno para que Su Majestad el Rey ´quiera´ dar “una muestra de ´Su´ Real aprecio” a mí señoría y venga en concederle la Gran Cruz de la Real y distinguida Orden Española de Carlos III o cualquier otro abalorio? Puede ser porque no lo propone el todavía, y no sabemos hasta cuándo, Presidente del Gobierno del Reino de España, señor Rodríguez, y porque previamente no lo delibera así el Consejo de Ministras y Ministros de España, pero tanto aquél como éstas y éstos, ¿cómo coño van a solicitar de Su Majestad que le conceda a mi señoría ningún oropel, lentejuela, adorno o perifollo, siendo así que uno, en sus chirigotas, muestra su bufa, befa, mofa o más vulgarmente cachondeo acerca de su gestión que, por cierto, a mi juicio, no puede ser más funesta. En tales circunstancias, vuesarcedes tampoco le darían su ´placet´ a mi señoría. ¿A que no?
De cualquier forma, y para que uno no se muera de envidia, insto a quien lo sepa para que me diga qué tiene la exministra Aído –salvo lo que salta a la vista, que sin duda es importante, claro- que no tenga mi señoría. Es que uno será acreedor también a ciertos derechos. ¿O no?
3-12-2010.
