(o “¿Que Mas intentará desmembrar España?»).
Bueno, Majestad, que Mas haga lo que su honradez y fair play le permitan, que tampoco vamos a entrar ni Su Majestad, ni mi señoría, ambos inclusive, en políticas de bajos vuelos, siendo así que ahora nos disponemos a hablar de sus muletas. Su Majestad ignora -¡qué ignorará su majestad, con sus setenta y cuatro tacos (de almanaque)-? Pero a todo hay quien gane, porque uno, o sea, mi señoría, con perdón, ha setenta y quince tacos, es decir que, ¡con perdón!, en este aspecto vencido que le he. Mi señoría dice lo de setenta y quince porque de aquesta forma, la ciudadanía, de cuya inteligencia tanto sabe S. M., se quede sólo con lo de setenta y …, ¿Cuántos? Preguntan a veces, pero uno se hace el distraído y lo que perdura en la mente de los ignaros curiosos es lo de “setenta y…”. Esto es lo que los psicólogos llamamos “captación con restricción mental “ o “síndrome de la aféresis”, cuya causa o etiología es un ligero padecimiento de hipoacusia, que los que sabemos tanto de todo, como S. M. y mi señoría, ambos inclusive, denominamos sordera o “estar teniente”. Vamos, lo que el vulgo llama estar sordo como una tapia. La verdad es que me estoy permitiendo todas estas licencias porque, aunque a mí me gustaría que esta chirigota o cuchufleta llegara o llegase a manos del Rey, Nuestro Señor, me temo que esto no va a acontecer, y por eso, aunque me pase unos pueblos, no me preocupa. Y continúo. El caso es que mi señoría, cuando S. M. se operó la vez anterior, este súbdito tuvo a bien dedicarle una chirigota a sus muletas (¡de nada!), que pueden leerla no sólo Su Majestad sino todos los que tengan capacidad lectora suficiente, cosa de la que, según el informe Pisa, los españoles (tanto los de Puerto Hurraco como los catalanes, de momento) andamos ligeramente escasos. Pero, mire, por si acaso (¡disculpen la cacofonía!), conozcan el link o enlace para que con un simple pinchazo de ratón o ´puncture of mouse´, dicho sea en el idioma que estudian los hijos de Pepiño White, ministro que fue del Gobierno del señor Rodríguez, éste prócer que, a la sazón, está de consejero en el Consejo de Estado, sudando la camiseta por España, siempre por España, y percibiendo tan solo la módica cantidad de 82.000 euros/año (¡nada!, como en un “voluntariado”). Por cierto que esa tarea con la escasa remuneración de casi voluntario, compártela con él la dama que fue Vicepresidenta del susodicho Gobierno y que, al igual que el señor Rodríguez, también está en el Consejo citado ´ut supra´ , sudando, no la camiseta pero si el refajo, las enaguas o lo que suden las señoras como prenda equivalente a la camiseta de los caballeros.
Bueno, es que mi señoría se ha desviado ligeramente de la h. de r. u hoja de ruta que se había propuesto. El link del que hablaba uno es
http://blogs.periodistadigital.com/cajondesastre.php/2011/06/07/p296793
Sabrá, Señor (y sigo hablando con S. M., el Rey; no con ignaros, como muchos de vuesarcedes, mis lectores de siempre) que a mi fantasía no se le ha ocurrido ampliar el equipo o ´aparataje´ de sus muletas con más artilugios para mayores comodidades, si no es proveerlas (a las muletas, por supuesto) de sendos pinganillos para que S. M. pudiera o pudiese ir oyendo alguna emisora de radio, por ejemplo, catalana, mientras deambulara o deambulase por los floridos Jardines del Palacio, o ´Palace´, de la Zarzuela.
Evidentemente, a mi señoría no se le ocurren más aditamentos, porque estamos en una nación discutible y discutida, cuya dotación presupuestaria para I + D + i sigue siendo paupérrima. No, si mi señoría comprende que hay que proporcionar una pasta gansa no solo a las dos centrales sindicales mayoritarias sino a los numerosos partidos políticos de que disfrutamos; a las oenegés y a las ´oesegés´, sin ánimo de lucro o sinónimo de lucro, ambas inclusive; a las Asociaciones Patronales que nos libran de tantos males; a la Alianza de Civilizaciones que nos toca los co…razones, etc.
Majestad, mi señoría va a intentar que lleguen estas líneas hasta su “web”, dicho sea con todo respeto, aunque no creo que lo logre. Esto de las “webs” (o los “webs”, que no sé qué es lo correcto) de las personalidades de tan alto rango, a veces no hay forma de encontrarlas (o encontrarlos). (A propósito de las o los «webs», ¿es así lo que dijo esta mañana el Presidente del Gobierno, señor Rajoy, después de visitar a S. M. en el Hospital, que “le había encontrado muy bien, tanto -comentó a los periodistas- que le había confesado don Juan Carlos que hasta había desayunado “huevos” fritos. (Mi señoría se refiere a esto, porque le vienen a la mente, de cuando era joven y estudiaba bachillerato, los vocablos llamados parónimos homófonos que, como todo el mundo sabe, son palabras que, escritas con alguna letra distinta, se pronuncian igual o casi igual. En efecto, lo cito por lo de “webs” y “huevos”). El paréntesis lo aclara todo. ¿O no?
27-11-2012.
