(o “Que sí, que sí, que sí; (…) que no, que no, que no…” -La Parrala-).
Mi señoría no sabe y por eso no contesta si vuesarcedes recuerdan, de hace dos añitos o así, cómo un parlamentario que a la sazón es Secretario 1º del Congreso de las Diputadas y los Diputados (¡ahí es nada la pomada!), y entonces era diputado raso o de a pié nada más, don Ignacio Gil Lázaro; cómo éste le preguntaba entonces, un día sí y otro también, al actual Jefe de la oposición, señor Pérez, que si esto, que si lo otro, que si etc., a propósito siempre, cuestión monotemática, de qué fue lo que aconteció y quiénes intervinieron en el Bar Faisán, el día en que tuvo lugar lo que después se dio en llamar “el chivatazo”. Particularmente en la televisión de Intereconomía, en la tertulia de “El Gato al agua”, el señor Gil Lázaro contaba semanalmente (y poniendo especial énfasis en su narración) el tira y afloja dialéctico que mantenía con el señor Pérez, citado ´ut supra´. Bueno, pues fue ganar las elecciones el PP, en noviembre de 2.011, y el señor Gil, que sepa mi señoría, no volvió a decir ni pío al respecto. Tan es así que uno, aprovechando que en la mencionada tertulia de “El Gato” iniciaron últimamente una sección en la que se podían formular preguntas a los tertulianos acerca de los temas que se quisiera saber algo, mi señoría, ingenuamente -como siempre-, durante dos semanas consecutivas, de lunes a viernes, se dedicó a enviar el mismo mensaje a distintos participantes en las tertulias (elegía uno cada noche), con esta invariable pregunta:
«Sr. X (el que fuera): ¿Cómo interpreta usted que el diputado Gil Lázaro, que cuando estaba el PP en la oposición le preguntaba continuamente al entonces Vicepresidente del Gobierno, Sr. Pérez, en la actualidad Jefe de la oposición, por su presunta intervención en el caso del Bar Faisán y, sin embargo, desde que es Presidente del Gobierno el señor Rajoy no ha vuelto a decir ni pío? ¿No es mosqueante? Menos mal que ahora parece que el fiscal está moviendo el asunto, porque si no, el señor Pérez se podía ir de rositas…
Gracias, don Y, si me explica el motivo del silencio actual del diputado don Ignacio».
Bueno, pues lo que aconteció fue que en ninguna de las diez noches tuve la suerte de que se eligiera mi pregunta para formulársela al tertuliano que fuese, a ver qué respuesta daba.¿No es -repito- mosqueante?
No, si mi señoría no dice nada. Pregunta, nada más. ¡Cómo va a creer uno que el señor Rajoy haya pactado con el señor Pérez un “hoy por ti y mañana por mí” o un “si yo no me meto contigo, tú no lo harás conmigo”…! El “personal”, o sea, la gente dizque por eso ni Pérez habla ahora de Bárcenas, ni Rajoy del Bar Faisán; ni Pérez del caso Gürtel, ni Rajoy de los ERE andaluces ni de los «fondos de reptiles»; y… así sucesivamente. A que eso que piensa la gente no tiene ni pies ni cabeza… Fíjense vuesarcedes hasta dónde llegan los malpensados. Dicen, irónicamente, de cachondeo, que a eso es a lo que los políticos llaman “pactos de Estado”. Claro, ciudadanos como estos son los que no dan crédito al conocido refrán de “piensa mal y acertarás”, porque ellos, radicalizándolo todo, creen que es más auténtico lo de “piensa mal y te quedarás corto”. Y lo practican.
Si eso fuera o fuese así, no es que “algo oliera a podrido”, no. Es que a los que le otorgaron –porque me da vergüenza decir “le otorgamos”– el voto al señor Rajoy (y por eso y para no hacer eso sacó mayoría absoluta) lo que les daría sería auténtico asco. O sea, de vómito.
Y, a propósito de la alusión que ha hecho mi señoría, líneas arriba, a «los fondos de reptiles» ha de manifestarles que la RAE dice que los reptiles pueden llamarse correctamente también réptiles, cosa que creo que ya les he dicho en alguna de mis mil doscientas veinticinco cuchufletas o chirigotas que hasta el momento llevo ´colgadas´ en este blog “Cajón de sastre”, de Periodista Digital, pero lo que creo que no les he dicho nunca es cómo se les llama en castellano, a los especialistas en réptiles o reptiles. Abróchense los cinturones, que se lo voy a decir ahora: ¡herpetólogos! Disculpen vuesarcedes, pero es que si no les suelto el palabro ese, me da algo. Como mi señoría, en setenta y quince tacos de almanaque, no lo había visto ni oído en mi vida (me refiero a lo de herpetólogo), no quería que vuesarcedes lleguen a tan provecta edad sin saber de su existencia. Hay que ver cuántas cosas puede aprender uno gracias a la corrupción… Por cierto, como me consta que la mayor parte de mis lectores son filósofos en el sentido etimológico de la palabra (del lat. philosŏphus, y este del gr. φιλόσοφος), es decir, amantes de la sabiduría, voy a ofrecerle también a este montón de lectores la etimología de la novedosa palabra esa de herpetólogo (la repito para que la memoricen, ¡coño!) que tanto les habrá gustado. Un herpetólogo es un especialista en el tratado de los reptiles o herpetología (del gr. ἑρπετόν, reptil, y -logía).
Y ya concluye mi señoría la parla de hoy u hodierna, porque tampoco conviene pasarse uno en proporcionarles muchos saberes a vuesarcedes, que luego igual se creen más sabios que quien suscribe y me quitan el puesto, pasando de la discencia a la docencia. ¿O no?
12-07-2013.
