La tarde del 28 de mayo en la Plaza de Toros de Las Ventas será recordada por mucho tiempo.
El cartel anunciaba a tres figuras: Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Tomás Rufo, con toros de Garcigrande.
La expectación era máxima, las taquillas lucían el ansiado “no hay billetes” y el ambiente tenía ese algo eléctrico que solo se respira en las grandes citas.
Desde el paseíllo, el público estaba entregado al sevillano. El recibimiento fue clamoroso y, ya con el capote, Morante empezó a dibujar verónicas lentísimas, llenas de temple.
La plaza respondió con entusiasmo. Un quite a cuerpo limpio al subalterno José María Amores arrancó los primeros olés rotundos. Pero lo mejor aún estaba por llegar.
Cuando tomó la muleta, Morante desplegó un toreo de enorme belleza y profundidad. Los muletazos, templados y hondos, pusieron a Madrid a sus pies.
Cada natural era una lección de pureza. Incluso con un toro manso y justo de fuerzas, el diestro logró sacar oro. El público vibraba con cada pase, consciente de estar viviendo una faena histórica.
La estocada llegó trasera, seguida de tres descabellos y un aviso presidencial.
A pesar de ello, la petición de oreja fue mayoritaria; los pañuelos inundaron los tendidos pidiendo el premio para Morante. Sin embargo, el presidente del festejo —con fama ya de puntilloso— se mantuvo inflexible: negó la oreja, provocando una bronca monumental al palco y una ovación cerrada para el torero.
Polémica en el palco: ¿justicia o exceso de celo?
La decisión del presidente ha generado un debate encendido entre aficionados y profesionales. En otras ocasiones, faenas menos rotundas han sido premiadas en Las Ventas. La exigencia del palco madrileño es legendaria, pero para muchos ayer se rozó el exceso: “A veces parece que se penaliza más el arte que los errores”, comentaban en los tendidos.
- La petición fue claramente mayoritaria.
- La faena fue calificada como “cumbre” por críticos taurinos.
- El público respondió con una ovación y bronca al palco.
Este episodio reaviva una vieja discusión: ¿debe premiarse siempre la perfección técnica o también la emoción y el arte? Para muchos, lo que firmó Morante fue puro toreo del que hace afición.
Curiosidades y datos locos de la jornada
La tarde dejó anécdotas para el recuerdo:
- El aforo completo: 22.964 espectadores vibraron con la faena.
- “No hay billetes” colgado desde días antes; signo del tirón popular del cartel.
- Los tres matadores salieron a recoger una ovación conjunta antes del primer toro.
- El subalterno José María Amores protagonizó un momento tenso al ser perseguido por el toro tras poner banderillas; Morante lo salvó con temple y reflejos.
- Un dato curioso: es raro que en una misma corrida todos los matadores sean ovacionados antes incluso de empezar.
Ranking: las faenas más polémicas sin premio en Las Ventas
Pocas cosas despiertan tanta controversia como una oreja negada en Madrid. Estas son algunas tardes históricas donde el palco fue más protagonista que el toro:
| Año | Torero | Motivo del escándalo |
|---|---|---|
| 2025 | Morante de la Puebla | Faena cumbre sin premio |
| 2019 | Roca Rey | Petición mayoritaria no atendida |
| 2007 | José Tomás | Dos vueltas al ruedo sin trofeo |
| 1997 | Joselito | Bronca monumental al palco |
En todas ellas hubo un denominador común: un público entregado, faenas inolvidables y presidentes inflexibles.
Morante: único e irrepetible
El sevillano demostró por qué es considerado uno de los grandes artistas del toreo contemporáneo. Su capacidad para emocionar incluso con toros complicados es inigualable:
- Faena llena de detalles toreros que hicieron vibrar a Madrid.
- Temple, valor y personalidad arrolladora.
- Una vez más, demostró que no siempre hacen falta trofeos para salir triunfador.
Como se escuchó ayer en Las Ventas: “Morante no necesita orejas cuando conquista corazones”. La Corrida de la Prensa 2025 quedará en la memoria como aquella tarde donde el arte rozó lo sublime… aunque no quedara constancia oficial en el palmarés.
