A Novak Djokovic siempre le ha perseguido una sombra.
O, más bien, dos: la de Rafa Nadal y Roger Federer.
A sus 38 años, el serbio ha decidido hablar con una sinceridad inusual sobre cómo vivió su época compartida con los otros dos colosos del tenis moderno.
En declaraciones recientes, Djokovic reconoció algo que hasta ahora solo se intuía: “Me sentí como un niño no deseado. Me pregunté por qué. Me dolió”.
Este desahogo llega tras una semifinal amarga en Roland Garros 2025, donde cayó ante Jannik Sinner y quizá, solo quizá, disputó su último partido en la Philippe Chatrier.
La comparación constante con Nadal y Federer ha sido un estímulo competitivo para Djokovic, pero también una carga emocional difícil de digerir.
“Nunca fui tan querido como ellos porque no se suponía que estuviera ahí. Era el pequeño, el tercero que llegó y dijo: ‘Voy a ser el número uno’. A mucha gente no le gustó eso”.
Palabras duras de un deportista acostumbrado a ganar sobre la pista, pero que fuera de ella siempre ha sentido cierta frialdad por parte del público.
El legado de un “intruso” que lo ganó todo
Quizá esa etiqueta de “intruso” explique por qué buena parte del público se resistió durante años a aplaudirle como se hacía con Federer o Nadal. Sin embargo, los números han terminado por darle la razón al balcánico. Con 24 títulos de Grand Slam, más que ningún otro hombre en la historia, y 100 títulos ATP —solo superado por Connors y Federer—, Djokovic ha arrasado con casi todos los récords imaginables.
En el terreno estrictamente deportivo, la hegemonía del llamado Big Three es incuestionable. Entre 2003 y 2025 han dominado el circuito como nunca antes se había visto en la historia del tenis. Pero Djokovic ha sido quien más tiempo ha permanecido como número uno del mundo (428 semanas), quien más veces ha ganado todos los Grand Slams (tres veces cada uno), y quien más finales ha disputado ante sus dos grandes rivales.
La rivalidad fue feroz pero siempre desde el respeto: “Luchamos por la victoria y ganó el mejor jugador. Siempre he respetado a Roger Federer y Rafa Nadal; nunca he dicho una sola palabra mala sobre ellos y nunca lo haré. Los admiraba y todavía lo hago. Pero siempre me he llevado mejor con Nadal”, afirma Djokovic, mostrando que la batalla era deportiva pero jamás personal.
¿Es Novak Djokovic el mejor tenista de la historia?
El debate está servido cada vez que Djokovic levanta un trofeo. Los aficionados discuten si sus cifras le colocan por encima de Federer y Nadal o si hay otros factores —como el carisma o la conexión con las gradas— que deben ponderarse en ese juicio final. El propio serbio reconoce que no fue tan querido como sus dos rivales, pero su palmarés es difícilmente igualable: tres Roland Garros, siete Wimbledon, cuatro US Open… Y sigue sumando.
Curiosamente, cuando le preguntaron por su propio ranking histórico ideal, Djokovic situó a Nadal en primer lugar, seguido por Federer, Sampras, Agassi y Murray. Una muestra de humildad o quizá una forma elegante de esquivar una pregunta incómoda para alguien cuyo nombre ya está grabado con letras doradas en los anales del deporte.
Si nos atenemos exclusivamente a los datos objetivos —Grand Slams, semanas como número uno, títulos ATP— Djokovic sale ganador en casi todas las comparativas modernas. Pero la historia del tenis también se construye con relatos emocionales y ahí Federer y Nadal siguen siendo referentes para millones.
El presente (y futuro) tras la confesión
A día 14 de junio de 2025, Djokovic sigue compitiendo al máximo nivel pese a las lesiones recientes —que él mismo achaca al paso del tiempo— y no descarta nuevos éxitos: “El equipo médico me ha dado luz verde para entrenar y prepararme… Todavía mantengo esa llama interior para lograr nuevos objetivos”. Con 37 años recién cumplidos y tras alcanzar las semifinales en Australia y París este año (en ambas ocasiones frenado por problemas físicos), su ambición permanece intacta.
Mientras tanto, las apuestas para Wimbledon vuelven a situarle entre los favoritos junto a Sinner y Alcaraz; nadie osa descartar al hombre que desafió —y superó— todas las expectativas.
10 curiosidades sobre Novak Djokovic
- Es políglota: habla serbio, inglés, francés, alemán e italiano.
- Sufre celiaquía y revolucionó su carrera tras adoptar una dieta sin gluten basada en productos naturales como la miel de Manuka.
- Comparte pasión familiar: su padre y hermanos fueron esquiadores profesionales.
- Ha ganado los cuatro Grand Slams al menos tres veces cada uno.
- Su apodo es “Nole”.
- Vive entre Montecarlo y Marbella; España se ha convertido en su segundo hogar.
- Es el único jugador masculino que ha ganado todos los Masters 1000 al menos dos veces.
- Posee una fundación benéfica centrada en la infancia serbia.
- Ha cambiado varias veces de entrenador; actualmente viaja sin técnico fijo tras romper con Ivanisevic en 2024.
- Se retiró en los cuatro Grand Slam al menos una vez —algo muy poco habitual entre leyendas—.
Djokovic es humano antes que máquina ganadora; sus confesiones le acercan al aficionado tanto como sus récords le alejan del resto de mortales. Quizá nunca fue el niño mimado del tenis mundial… pero sí es ya su rey indiscutible.
