Visión del mercado

Francisco Coll Morales: «Deuda y Brexit: Las amenazas de la economía europea»

Francisco Coll Morales: "Deuda y Brexit: Las amenazas de la economía europea"
Europa y el Brexit

La deuda de España, así como la de Italia, alcanzan elevados niveles que hacen saltar las alarmas en Europa. Junto con la incertidumbre de un Brexit desestructurado, el escenario económico europeo se vuelve más complejo.

Los excesivos niveles de deuda que poseen determinados países como Italia o España, así como los riesgos de un Brexit desestructurado, con la inminente salida de May en Reino Unido, representan los dos principales problemas a los que se enfrenta la economía europea en los próximos meses y que, dependiendo del resultado, deparará el futuro de su economía.

En los próximos días, Italia debe enviar, nuevamente, los presupuestos a la sede de la Unión Europea en Bruselas, con el fin de que, esta, apruebe si la nueva propuesta presupuestaria del país, cumple, esta vez, con los objetivos de déficit propuestos por el parlamento.

Tras las negociaciones con Europa, los presupuestos Italianos fueron rechazados por el organismo por no incluir el reajuste de deuda pactado para cumplir con el tratado de estabilidad.

Lo mismo ocurría con España, donde la deuda ha alcanzado records en el tercer trimestre, llegando a situarse en el 98,3% del PIB, dos décimas por encima del registro anterior. Un dato que, pese a reducirse levemente la deuda respecto al PIB, la cuantía, situada en los 1,176 billones de euros, marca un máximo histórico; superando los registros de deuda de 2014, donde, esta, representaba un incremento superior al 100% del PIB.

Para Europa, tanto España como Italia, deben mantener los mismos requisitos aplicados para el resto de países de la Unión Europea. Por ello, ha pedido nuevos reajustes en la deuda, incluyendo las rebajas y correcciones de déficit en las nuevas propuestas presupuestarias de ambos países. Hasta ahora, Bruselas, negociando con ambos, ha exigido unos reajustes de déficit más ambiciosos que los planteados por los respectivos gobiernos.

Unos reajustes que, por otro lado y como bien ha indicado el Fondo Monetario Internacional, representan la reducción de riesgos que la economía global necesita. Para el organismo presidido por la ex Ministra francesa, Christine Lagarde, los elevados niveles de deuda, junto a los sensacionalismos separatistas y proteccionistas, representan una de las mayores vulnerabilidades para el crecimiento económico de los próximos años.

Por ello, seguir con el incremento de deuda y con las políticas de caracter expansivo supone una irresponsabilidad. Más aún, en el contexto económico que se vive actualmente, donde una inminente desaceleración económica, alienta nuevas recesiones para los próximos años. Ante este posible escenario, estos elevados niveles de deuda podrían vulnerar las necesidades de refinanciación de determinados países.

Por otro lado, si echamos la vista al norte, a Reino Unido concretamente. Los sensacionalismos separatistas siguen acechando un Brexit desestructurado que pone muy nerviososos a los británicos. Desde la ejecutiva europea, el pacto de Brexit ya está completamente sellado y no ve la posibilidad de negociar como una opción.

Un escenario que complica la situación, más aún cuando la cabeza del separatismo británico, Theresa May, debe abandonar el cargo tras la moción de la cámara. Tras la salida de May, Reino Unido podría quedar a la deriva, sin una cabeza que guie y, peor aún, sin acuerdo de Brexit que garantice los intereses comunitarios del pueblo británico.

El escenario de Reino Unido, pese a la robustez en las decisiones del Parlamento Europeo, sigue siendo un quebradero de cabeza para los inversores, así como los economistas. Las tensiones y la posibilidad de un nuevo referendum en el pañis, agitan la economía global, que ya sufre reajustes en sus perspectivas de crecimiento.

Como digo, estamos ante un entorno complejo e incierto que, de no resolverse, podría desencadenar esta desaceleración económica a la que todos temen. En las últimas semanas, la desaceleración ha sido uno de los temas más candentes en la agenda económica global, siendo importante recalcar que hasta hace unos meses, estábamos hablando de crecimientos históricos de la economía global.

Como con todo, y para concluir, estamos ante un punto de inflexión donde el futuro de la economía vendrá condicionado de una serie de decisiones en el marco político global. Las tensiones comerciales entre las dos economías líderes del mundo, el separatismo británico y el agujero de deuda global deparará el futuro de una economía que, de no encontrar vias de negociación, podría encaminarse hacia la nueva recesión.

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