ENTREVISTA PD / "Lo que el Estado da no es gratis, no son conquistas sociales"

Carlos Rodríguez Braun: «Repsol es un bocado muy goloso para cualquier populista»

"La izquierda causa mucho daño pero, la verdad, también hace gracia"

Carlos Rodríguez Braun (Buenos Aires, 1948) ha visitado Periodista Digital para comentar la actualidad económica, que tiene como uno de sus episodios centrales la expropiación de YPF por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Argentino de nacimiento y español de adopción, brillante economista y buen divulgador de las ideas liberales, el suyo es un análisis siempre digno de ser atendido. Catedrático de Pensamiento Económico en la Universidad Complutense, una a su brillante carrera como académico y ensayista sus constantes colaboraciones en medios de comunicación. En la actualidad es colunmista en ABC, Expansión y Libertad Digital y comentarista de los programas ‘Herrera en la Onda’ y ‘La Brújula’ en Onda Cero.

KIRCHNER Y LA BÚSQUEDA DE UN «ENEMIGO EXTERIOR»

«Desde luego hay una razón de carácter político [en la expropiación de YPF]. El populismo siempre se ha apoyado sobre la base de buscar un enemigo exterior. Los enemigos externos siempre son útiles. Repsol es un bocado muy goloso para cualquier populista, una multinacional, extranjera, que afecta al petróleo El petróleo, además, tiene esta cierta sensibilidad, de que como está debajo de la tierra es del pueblo, un argumento profundamente curioso. Porque por esa misma razón lo que está encima de la tierra también es del pueblo, y por lo tanto del Gobierno. Hay argumentos de carácter político a los cuales el populismo ha recurrido a lo largo de toda su historia, y las diferentes variantes del anti-liberalismo. Esto es indudable y se ve en el respaldo popular que en la Argentina tiene esta medida».

Además puede haber una razón de carácter económico, y es que el Gobierno argentino está llevando adelante una política económica que tiene toda la pinta de ser insostenible, como se ve muy típicamente en este fenómeno que es la represión de la inflación. Está generando tensiones que pueden ayudarnos a predecir que la gran ola de prosperidad que se montó sobre la base de la subida de los precios de las materias primas puede tocar a su fin.

RIESGOS PARA OTRAS EMPRESAS ESPAÑOLAS

«Si se hace con Repsol [expropiar su filial argentina], ¿por qué no se puede hacer con alguna de las otras? (Telefónica, …). Esto es lo que hace este problema aún más complicado para los intereses de todos. No solamente los españoles, también los argentinos se van a ver perjudicados por esto. Es obvio. Las empresas españolas que están ahí, que muchas tienen una relación muy íntima con el Gobierno, porque les fijan las tarifas, las empresas están obviamente hoy mucho más preocupadas que ayer».

Hay un riesgo muy grande [en las respuestas que pueda dar España a la expropiación], y estos problemas pueden derivar en lo que se llaman las guerra comerciales. Sería lo peor. La espiral conduce siempre a una perdida de libertades y derechos. A mí me ha interesado mucho cuando estalla la expropiación quienes son los grupos políticos que en España salen a aplaudirla. Eso es muy interesante: primero los comunistas, segundo los filoetarras y tercero también la extrema derecha.

«Los antiliberales de todas las tendencias pueden juntarse en esto. Efectivamente tiene un peligro de que el Gobierno español tome esta medida como justificación para tomar otra parecida y tendríamos todo el discurso proteccionista: cerremos las fronteras, pongamos aranceles a las importaciones de Argentina… Esto tiene el peligro de que como hay un país que daña a sus ciudadanos con medidas intervencionistas, el nuestro haga lo mismo, y dañen también a los ciudadanos españoles. Hay que tener muchísimo cuidado para no hacerlo».

DICTADURA FRANQUISTA Y ESTADO DEL BIENESTAR

«Es curioso que se hable del Estado de bienestar como si fuese una conquista social, o incluso a la izquierda le gusta mucho el discurso de ‘luchemos por conservar el estado de bienestar, que tanto sacrificio, y tanta lucha ha supuesto’ como si fuera producto de la lucha de la izquierda el Estado de bienestar. El Estado de bienestar está en todos los estados y en nuestro país si vamos a premiar a los gobernantes que los han conseguido o consolidado habría que premiar a la dictadura franquista, que tuvo muchísimo que ver con nuestro estado de bienestar».

Yo creo que lo que está pasando es que hay una situación con el siguiente desconcierto: los políticos  que les encanta gastar, y se legitiman aumentando el gasto en las épocas de expansión en el Estado de bienestar, cuando se derrumba la actividad económica y se quedan sin recursos, se quedan sin recursos por esta contradicción: no pueden reducir el gasto en el Estado de bienestar porque pierden legitimidad, pero tampoco pueden subir mucho los impuestos para financiar el Estado de bienestar porque también pierden legitimidad.

«Están jugando en ese delicado filo de la navaja diciendo: vamos a recortar el gasto en el estado de bienestar, pero muy poquito, para salvarlo, y vamos a subir los impuestos pero también muy poquito, no vayamos a cargarnos la gallina de los huevos de oro. En ese desequilibrio estamos».

Lo que el Estado da no es gratis, no son conquistas sociales, no son logros para el Estado sobre el avance de la sociedad, y que expusiera la gran verdad a propósito del estado y es que todo lo que el Estado hace se podría hacer sin el y que podríamos así vencer este gran miedo al vacío que provoca el replanteamiento del Estado de bienestar. Yo lo llamo a eso la falacia del Estado que está.

«Y es que, como el Estado hace cosas, la gente piensa que si el Estado no estuviera, esas cosas no se haría. El Estado hace cosas muy importantes, no son tonterías, son educación, sanidad, pensiones. Entonces, el político que quisiera replantear esto, tendría que decir: esas cosas que el estado hace: la sanidad, la educación, se podrían hacer sin él, y, además, se podrían hacer mejor». 

«EL GOBIERNO DE RAJOY ES UN GOBIERNO MÁS»

«El Gobierno de Rajoy es un Gobierno más y por lo tanto está afectado por esta contradicción que planteaba yo al principio. No sabe, tiene que jugar muy delicadamente, no tiene la razón intelectual y doctrinal necesaria para plantarse frente al publico para decir: mira, esto no. Esto que tiene el Estado lo podemos quitar. Al contrario. Dice: esto lo vamos a defender como si fuera una conquista. y por otra parte tiene que subir los impuestos, así que en esa contradicción están jugando y de ahí esas cosas tan malas que han hecho, como subir los impuestos, que era una de las peores cosas que se podían hacer». 

POR LA EXTENSIÓN DE LA AMNISTÍA FISCAL

«Lo de la izquierda… la izquierda causa mucho daño pero, la verdad, también hace gracia. Hay que reconocerle ese mérito. Que ahora estén preocupados por la amnistía fiscal cuando ellos mismos la aplicaron; que se presenten como defensores de los trabajadores, a los que han dañado pero sin límites todas y cada una de las veces que han gobernado… lo de la amnistiía fiscal es algo que han hecho todos los gobiernos por igual y lo hacen no obviamente de manera sistemática, porque entonces se perdería toda legitimidad para cobrar impuestos, y ellos saben que lo importante es cobrar impuestos».

Yo generalizaría la amnistía fiscal, yo la ampliaría. Hay que bajar los impuestos en general, y no simplemente beneficiar a un grupito muy pequeño de personas. Así que amnistiarnos a todos, que, después de todo, somos inocentes.  

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Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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