No se calla ni debajo del agua.
Venga o no cuento.
Ágatha Ruiz de la Prada ha hecho una declaración que ha causado un gran revuelo.
«He estado cerca de gente que hacía muchas guarrerías», afirma la diseñadora sin revelar nombres.
Esta afirmación llega en un momento cargado de escándalos y polémicas que envuelven su vida y la de otras celebridades. Aunque no señala a nadie en particular, el ambiente denso de su círculo social suscita sospechas y levanta cejas.
Los medios recogen sus palabras con gran interés. Ágatha siempre ha sido franca y habla de excesos sin tapujos. Esta revelación se suma a su historial de declaraciones que alimentan el cotilleo. En un universo donde las polémicas son pan cotidiano, ella no se queda callada. Su frase deja tras de sí un halo de misterio. ¿A quién estará aludiendo? El silencio sobre identidades concretas intensifica la controversia.
Recordemos su relación con Pedro J. Ramírez. Treinta años juntos, un encuentro en un avión en los años 80. Él era director de Diario 16 y ella ya destacaba en el mundo de la moda. Tras invitarla a cenar, surgió una chispa innegable. Tuvieron dos hijos: Tristán, nacido en 1987, y Cósima, en 1990.
El papel de Pedro J. fue crucial para su carrera, pues sus conexiones le abrieron muchas puertas y le trajeron contratos importantes. Sin embargo, la historia dio un giro inesperado. En 2016 se casaron sorpresivamente, pero solo tres meses después él solicitó el divorcio por enamorarse de Cruz Sánchez de Lara, abogada que ahora ocupa parte del espacio que antes tuvo Ágatha. La diseñadora sufrió una pérdida significativa; llegó a perder diez kilos en una semana tras enterarse, refiriéndose a él como «el innombrable».
Antes, hubo un escándalo que sacudió los cimientos de su relación: un vídeo filtrado donde Pedro J. aparecía con otra mujer. Ágatha optó por perdonarlo, afirmando haber «salvado la vida civil del protagonista». Reinventarse se convirtió en su mantra personal tras esa infidelidad que fue un gran escándalo mediático. A pesar de las dificultades, lograron seguir adelante, aunque las fisuras en su relación aumentaron.
Hoy día, la distancia entre ellos es evidente. Ni siquiera el nacimiento de su nieta en abril de 2024 ha logrado suavizar las tensiones existentes. Ágatha aclara rotundamente: «A través de la nieta, no». Además, revela que Pedro J. no quería asumir el rol de abuelo: «Les decía a los niños que no tuvieran hijos para parecer más joven». Por otro lado, Cósima defiende a su madrastra con entusiasmo: «Mi padre encontró una joya que le aguanta todo».
Escándalos sin fin
Ágatha suma más y más polémicas a su trayectoria. En su libro Todo por un plan, reflexiona sobre su divorcio: «Teniendo tan buenos planes, ¿a quién se le ocurre divorciarse?», cuestiona con ironía. Fue generosa al referirse a «el innombrable». También hay otro conflicto notable: sus enfrentamientos con Carmen Lomana, así como ciertos comentarios sobre la comunidad gitana que fueron pasados por alto por Pedro J..
Las declaraciones pasadas sobre el affaire resuenan nuevamente ahora que recuerda aquel vídeo: «Fue complicado, pero no me tembló la voz». Hasta cambió su elección de vino; pasó del tinto al blanco después del divorcio porque dice que “algo psicológico pasó”. La ciencia apoya esta idea: las rupturas pueden alterar incluso los gustos más arraigados.
Sus hijos están junto a ella en este momento crucial; Tristán gestiona el negocio familiar mientras que Cósima colabora activamente. Con su padre mantienen un contacto mínimo; él lleva una vida discreta junto a Cruz, asistiendo juntos a eventos sociales y centrado en sus proyectos políticos y El Español.
Aquí algunas fechas clave en su historia con Pedro J.:
- 1980s: Se conocen durante un vuelo; primera cita.
- 1987: Nace Tristán.
- 1990: Llega al mundo Cósima.
- 2010: Ágatha hereda títulos nobiliarios.
- 2016: Boda secreta por herencia; divorcio en noviembre.
- 2017: Él contrae matrimonio con Cruz.
- 2024: Nace la nieta; relación sigue igual de fría.
Esta nueva declaración explosiva por parte de Ágatha, mencionando las «guarrerías», parece encajar perfectamente con su estilo provocador habitual. Aunque no menciona nombres específicos, el ambiente entre las celebridades está más agitado que nunca. Los ecos de los escándalos continúan resonando a su alrededor mientras su vida sigue siendo un torbellino incesante ¿Qué más revelará? El mundo del famoseo está atento y expectante ante cualquier nuevo giro.
