Momentos de auténtico pánico se vivieron este viernes en el aeropuerto de Barcelona-El Prat cuando un avión de la compañía Wizz Air, con 239 personas a bordo, tuvo que regresar de emergencia apenas minutos después de despegar rumbo a Varsovia. La tripulación detectó humo dentro de la cabina, lo que obligó a activar el Plan de Emergencia Aeronáutica en fase de Alarma General.
Según informó Protección Civil de la Generalitat, el incidente se produjo a las 11:26 horas, cuando el aeropuerto Josep Tarradellas recibió el aviso y movilizó todos los protocolos de seguridad. El comandante de la aeronave decidió dar media vuelta y aterrizar de inmediato, evitando una posible tragedia en pleno vuelo.
El avión tomó tierra de forma controlada, y los pasajeros fueron evacuados con normalidad hacia una zona segura, donde permanecieron bajo supervisión. Los servicios médicos del aeropuerto atendieron a un viajero con un episodio de ansiedad, mientras el resto de los ocupantes esperaba la revisión técnica del aparato.
Como medida preventiva, Protección Civil activó de forma temporal la alerta del Plan Aerocat, que fue desactivada tras confirmarse que la situación estaba bajo control. Pese al susto, no se registraron heridos y el aeropuerto retomó su actividad habitual minutos después del incidente.

