La Organización de las Naciones Unidas elevó el tono contra la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y advirtió que la operación que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, “socava un principio fundamental del derecho internacional” y abre un precedente de alto riesgo para el orden mundial.
En una rueda de prensa en Ginebra, Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, recordó que “ningún Estado debe amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro Estado”, en alusión directa al operativo estadounidense en Caracas.
La funcionaria subrayó que el uso unilateral de la fuerza vulnera la Carta de las Naciones Unidas y erosiona el sistema de seguridad colectiva construido tras la Segunda Guerra Mundial.
ESTO ES ESPECTACULAR pic.twitter.com/qBYpO7rI4m
— Fran Casaretto (@Fran_Casaretto_) January 7, 2026
Detalles de la operación
El pasado sábado, fuerzas especiales de Estados Unidos ejecutaron una operación relámpago en la capital venezolana, apoyadas por bombardeos sobre objetivos estratégicos en Caracas, que terminaron con la captura de Maduro y Flores y un fuerte despliegue militar alrededor de instalaciones clave.
La intervención dejó escenas de pánico en varios barrios de la ciudad y provocó de inmediatas condenas y llamados a la calma por parte de gobiernos de la región y de organismos internacionales.
Rechazo a la justificación de EE.UU. UU.
Shamdasani rechazó los argumentos de Washington, que intenta justificar la operación en el historial de violaciones de derechos humanos atribuido al Gobierno venezolano, y advirtió que “la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos no debe lograrse mediante una intervención militar unilateral que viola el derecho internacional”.
El portavoz insistió en que los mecanismos legítimos para abordar crímenes graves son las investigaciones internacionales independientes, la justicia interna y, en su caso, la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, y no la acción armada de un solo Estado.
Diez años de denuncias sobre Venezuela
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU recordó que lleva una década documentando el “continuo deterioro de la situación en Venezuela”, incluyendo denuncias de persecución política, restricciones a la prensa y crisis social profunda.
Sin embargo, advirtió que la actual intervención estadounidense puede “agravar dramáticamente” la emergencia humanitaria, al aumentar la militarización, la polarización y el riesgo de violencia generalizada en el país.
Riesgo regional y presión internacional
Fuentes diplomáticas consultadas por la ONU apuntan a la posibilidad de un aumento de flujos migratorios, nuevas tensiones en las fronteras y una escalada de la confrontación política entre gobiernos alineados y críticos con Washington en América Latina.
Ante el nuevo escenario, crece la presión para que el Consejo de Seguridad aborde de urgencia la situación venezolana y para que se impulse una salida negociada que priorice la protección de la población civil y el respeto a la legalidad internacional.

