Los grupos parlamentarios del PP y el PSOE apoyaron unas salvaguardas que son una auténtica afrenta al campo español y europeo.
Sin embargo, el bloqueo judicial y la falta de consenso con Mercosur convierten estas medidas en papel mojado. Para el campo español, esto representa una victoria inesperada: sin acuerdo, no entran al mercado las carnes baratas procedentes de Brasil o Argentina.
El pleno del Parlamento Europeo aprobó el pasado martes estas medidas con un contundente respaldo de 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones. Estas salvaguardas abarcan productos sensibles como la carne de vacuno, aves, huevos, cítricos y azúcar. Se activan si las importaciones aumentan un 5% sobre la media de los tres últimos años o si los precios caen un 5% por debajo de los niveles europeos. En tal caso, la Comisión Europea tendría la facultad de investigar y suspender preferencias arancelarias en un plazo de 21 días.
El eurodiputado del PP, Gabriel Mato, defendió estas medidas afirmando que «proporcionarán estabilidad y previsibilidad a los agricultores». Sin embargo, voces críticas como la del representante de Vox, Jorge Buxadé, consideran que son insuficientes. Argumentan que dado que Mercosur no ha firmado las salvaguardas, es poco probable que se cumplan.
Antecedentes del embrollo
El acuerdo entre la UE y Mercosur fue firmado el 17 de enero en Paraguay después de 25 años de arduas negociaciones. Este pacto abre mercados: la UE podrá exportar coches, maquinaria, vinos y licores sin aranceles, lo que representa un ahorro anual de 4.000 millones de euros. A cambio, se permite la entrada en Europa de carnes y azúcares sudamericanos a precios más competitivos.
Las protestas de agricultores en países como Francia, Irlanda, Hungría y Polonia han puesto freno al acuerdo. Aunque Italia cedió ante las salvaguardas, en España hay opiniones encontradas. Mientras el PP celebra estas protecciones, algunos sectores agrarios consideran que son demasiado débiles.

El 21 de enero, el Parlamento envió el pacto al Tribunal de Justicia de la UE para evaluar su legalidad. La votación fue muy ajustada: 334 a favor frente a 324 en contra. Esta decisión paraliza la ratificación durante un periodo que podría oscilar entre 18 y 24 meses.
¿Por qué no se llevarán a cabo?
- Mercosur no reconoce las salvaguardas como parte del texto original firmado; son un añadido unilateral por parte de la UE.
- Sin una ratificación completa, estas medidas no entrarán en vigor. La Comisión podría aplicar provisionalmente si uno de los países del bloque sudamericano ratifica, pero presiones desde Francia y otros países dificultan esta posibilidad.
- Aunque Argentina dio su aprobación inicial al pacto, se requiere el consenso total del bloque para avanzar.
- La Comisión realizará informes semestrales para supervisar la situación; sin embargo, sin un pacto vigente no podrán aplicarse esas supervisiones.
Críticos como los representantes de Vox y el medio digital El Debate mencionan «grietas de desconfianza». Tanto el PP como el PSOE han apoyado lo que parece ser ignorado por parte de Mercosur[web:0 from urls]. Para el campo español, esto significa que carnes hormonadas o aquellas con estándares bajos quedarán fuera del mercado.
| Producto sensible | Umbral para activar | Plazo para suspensión |
|---|---|---|
| Carne vacuno/ave | +5% volumen o -5% precio | 21 días |
| Huevos, cítricos, azúcar | Igual | Igual |
| Otros (arroz, etc.) | Investigación por daño grave | 14-21 días |
En España se exportan cítricos, porcino y productos lácteos. Este pacto amenaza con permitir la entrada anual de hasta 90.000 toneladas adicionales de carne sudamericana al mercado local. Sin él, el sector respira algo más tranquilo.
Posibles desarrollos
La Comisión está indecisa respecto a una aplicación provisional. Mientras que tanto Alemania como España presionan para avanzar en este sentido, Francia continúa bloqueando cualquier avance. Si el Tribunal falla en contra del acuerdo, este podría quedar anulado por completo. En caso contrario y si se da luz verde al pacto por parte del TJUE, es posible que Mercosur rechace las salvaguardas durante su proceso de ratificación.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha mostrado su apoyo pero con reservas. Las protestas continúan: los agricultores europeos están preocupados por posibles prácticas desleales. En nuestro país, organizaciones como ASAJA y UPA están atentas a lo que ocurra.
Para el campo español, lo ideal es este estado incierto. Sin acuerdo firmado no habrá una avalancha incontrolada de importaciones baratas. Además, las normas europeas sobre bienestar animal y pesticidas ayudan a proteger nuestro mercado local. Mientras tanto, tanto Brasil como Argentina dirigen sus exportaciones hacia mercados como el chino o estadounidense.
Recientes datos confirman esta situación estancada. El Parlamento ha aprobado documentos que son ignorados por países como Paraguay, Uruguay, o incluso por Brasil. El campo español ha ganado tiempo valioso y quizás incluso salve el pacto completo.

