UN PROFUNDO Y DETALLADO ESTUDIO DE DISENSO

El demoledor informe que retrata a los Fortes, Ferreras, Évole y compañía en su campaña sectaria contra VOX

En la franquicia de Atresmedia donde mangonean Ferreras, Evole y Wyoming, por cada mención a la ‘extrema’ izquierda se producen 14 menciones a la ‘extrema derecha’

Xabier Fortes, Antonio García Ferreras y Jordi Évole.
Xabier Fortes, Antonio García Ferreras y Jordi Évole.

El ‘tablero’ está inclinado. Y mucho.

No es que en los medios de comunicación españoles se aplique una ‘doble vara de medir’, muy favorable de la izquierda, sino que se manipula de forma descarada y todo en aras del ‘catecismo progre’.

La Fundación Disenso, laboratorio de ideas de VOX, ha elaborado un prolijo un informe, dónde se analiza el uso periodístico que se hace de las palabras que describen extremismo político de izquierdas y de derechas.

Se han escudriñado la friolera de 10 millones de artículos y una de las conclusiones es que la mayor discrepancia en el uso de términos que denotan extremismo político se da en las televisiones públicas autonómicas TV3 y EiTB, seguidos por laSexta o Televisión Española.

En la franquicia de Atresmedia donde mangonean Ferreras, Evole y Wyoming, por cada mención a la ‘extrema izquierda se producen 14 menciones a la ‘extrema derecha’.

En la TVE de Fortes y compinches, rige una disparidad similar: 13 menciones de la extrema derecha por cada mención de la extrema izquierda.

En el informe se subraya que «desproporciones» de la magnitud existen en España «no se observan en EEUU, Inglaterra o Latinoamérica, con la excepción de TeleSur de la Venezuela chavista y el Granma de la Cuba castrista».

A modo de introducción

Este informe analiza de forma cronológica las menciones de términos que describen extremismo político de izquierdas y de derechas en 10 millones de artículos publicados en los dominios web de los principales medios de comunicación españoles: El País, El Mundo, La Vanguardia, ABC, Televisión Española, Antena 3, Telecinco, laSexta, EITB y TV3.  El término extremismo político se utiliza a menudo para describir opiniones políticas y movimientos que se consideran fuera del espectro mayoritario de orientación ideológica.

En español, términos como extrema derecha, extrema izquierda, ultraderecha o izquierda radical se utilizan para denotar, a menudo con intenciones peyorativas, extremismo político. Los resultados de nuestro análisis muestran que todos los medios de comunicación españoles analizados utilizan términos que describen extremismo político de derechas mucho más a menudo que términos que describen extremismo político de izquierdas. Este fenómeno no está circunscrito al panorama mediático español, sino que asimetrías similares, si bien más moderadas, también son observables en los principales medios de comunicación de Estados Unidos, Inglaterra y Latinoamérica.

Esto sugiere que las tendencias mediáticas cuantificadas en este informe no son necesariamente el resultado exclusivo de las idiosincrasias histórico-sociales de España. En los medios de comunicación españoles analizados, por cada mención de la extrema izquierda se producen el siguiente número de menciones de la extrema derecha: laSexta (14), RTVE (13), Telecinco (11), La Vanguardia (10), El País (9), Antena 3 (8), El Mundo (4) y ABC (2). La tendencia es aún más acusada en las televisiones autonómicas EITB y TV3 que mencionan 32 y 29 veces más a menudo respectivamente a la extrema derecha que a la extrema izquierda.

Desproporciones de esta magnitud no se observan en ninguno de los otros medios de EEUU, Inglaterra o Latinoamérica analizados con la excepción de TeleSur de Venezuela (28) y Granma de Cuba (77). El uso de referencias al extremismo político de derechas ha crecido de forma sustancial en la mayoría de los medios de comunicación españoles desde el surgimiento del partido político Vox a finales del año 2013: El País (+195%), El Mundo (+173%), La Vanguardia (+149%), ABC (+85%), Televisión Española (+42%), laSexta (+125%), Telecinco (+81%), Antena 3 (+92%), EITB (+72%) y TV3 (+118%).

El uso de referencias al extremismo político de izquierdas no ha crecido de forma marcada en la mayoría de los medios españoles analizados desde el surgimiento del partido político Podemos en el año 2014, y en algunos ha incluso disminuido: Televisión Española (–20%), laSexta (–31%). Por lo tanto, la disparidad con la que los medios españoles mencionan más a menudo extremismo político de derechas que de izquierdas se está agudizando desde el año 2014. Esta creciente disparidad no se manifiesta en numerosos medios de EEUU, Inglaterra y Latinoamérica. La tendencia global de los medios de comunicación a utilizar más a menudo referencias al extremismo político de derechas qué de izquierdas podría deberse a la existencia, previamente documentada, de un sesgo político izquierdista que es mayoritario en la profesión periodística y que probablemente influye y determina qué actitudes y grupos son calificados como extremistas en el contenido mediático.

Los detalles

El término extremismo político se utiliza a menudo para referirse a actitudes ideológicas que son consideradas por la persona que emplea el término o un supuesto consenso social, fuera del espectro político convencional. Términos tales como extrema derecha, extrema izquierda, derecha radical o izquierda radical se utilizan para señalar, a menudo con intenciones peyorativas, extremismo político. Existen indicios de que en las primeras dos décadas del siglo XXI, las tendencias políticas en las sociedades occidentales se han polarizado. Durante este tiempo, se ha producido un ascenso electoral de partidos políticos que a menudo son descritos como extremistas.

La victoria electoral de Donald Trump en Estados Unidos en el año 2016, el voto a favor del Brexit en el Reino Unido y la consolidación de los denominados nacionalismos populistas en muchos países europeos han confirmado para muchos estas tendencias. Numerosos estudios académicos han tratado de determinar las razones últimas que han llevado al incremento de los apoyos a estos movimientos.

Es difícil sin embargo establecer un punto políticamente neutral desde el cual diagnosticar el extremismo político. La gran incógnita sobre el ascenso de partidos supuestamente extremistas es hasta qué punto estos partidos representan verdaderamente posiciones de extremismo político, cuando sus posiciones son comparadas a referencias políticas temporalmente cercanas, o sí alternativamente estos partidos no representan actitudes políticas extremistas, sino que son simplemente calificados como extremistas por sus adversarios políticos. A menudo, los debates sobre el extremismo político se centran en el papel de los partidos políticos o las redes sociales.

El papel de los medios de comunicación como meros comunicadores de tendencias sociales o como instigadores de la caracterización de movimientos políticos como extremistas no ha sido estudiado en profundidad. La literatura académica ha documentado como los medios de comunicación pueden jugar un rol importante a la hora de establecer la agenda de prioridades que preocupan a la opinión pública. Este fenómeno se denomina agenda-setting en inglés.

Por ejemplo, el incremento de menciones en los medios de comunicación sobre el terrorismo, el crimen o el prejuicio, a menudo precede aumentos de preocupación en la opinión pública sobre estos temas, independientemente de los niveles actuales en la sociedad de incidentes terroristas, crimen o actitudes de prejuicio.

Trabajos académicos previos también han demostrado que la estigmatización de los partidos políticos por parte de los medios de comunicación reduce su apoyo electoral. Por lo tanto, las élites mediáticas podrían sentirse tentadas a utilizar su capacidad de influencia sobre la opinión pública (agenda-setting effect) para erosionar actitudes políticas INFORME XVI o partidos que no son de su agrado, describiéndolos y presentándolos en términos que sugieren que estas tendencias o partidos representan extremismo político.

Estas actitudes podrían incluso ser aprobadas por una parte de la opinión pública que de acuerdo a su orientación política o religiosa ha manifestado en estudios previos estar a favor de prácticas periodísticas deshonestas tales como la caracterización sesgada de adversarios políticos como forma legítima de combatir el extremismo político.

Nuestro trabajo previo ha documentado un aumento sustancial en el número de menciones al extremismo político de derechas y de izquierdas en los principales medios de comunicación de Estados Unidos y del Reino Unido,  Otro resultado llamativo de dicho estudio es la tendencia de la mayoría de los medios de comunicación en Estados Unidos e Inglaterra a utilizar más a menudo términos que denotan extrema derecha qué términos que denotan extrema izquierda.

En este estudio llevamos a cabo una caracterización detallada de la prevalencia de términos que hacen referencia al extremismo político de izquierdas y de derechas en 10 de los principales medios de comunicación de España: El País, El Mundo, La Vanguardia, ABC, Televisión Española, Antena 3, Telecinco, La Sexta, EITB y TV3. Seguidamente, comparamos los medios españoles y sus equivalentes anglosajones con respecto a la prevalencia en su contenido INFORME XVI de menciones de términos que describen extremismo político.

Para aumentar la validez de nuestro estudio, también analizamos brevemente el número de menciones al extremismo político en 14 medios de comunicación influyentes de Latinoamérica pertenecientes a 8 países distintos: México, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Brasil, Venezuela y Cuba. La metodología observacional de este estudio limita cualquier interpretación causal de los resultados, pero añade información descriptiva útil sobre el panorama mediático español y contribuye al debate sobre qué papel podrían estar jugando los medios de comunicación en el incremento de la polarización política en las sociedades occidentales.

Metodología

Para facilitar la reproducibilidad de los resultados reportados en este estudio, la lista con las URLs de los artículos analizados y los contadores de frecuencia de las palabras analizadas en cada artículo están disponibles en un repositorio público con identificador DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.6688257. El contenido de texto de los artículos analizados está disponible en los dominios web de los respectivos medios de comunicación. Nuestro análisis de contenido se circunscribe a los titulares y al cuerpo de texto de cada artículo y no incluye otros elementos tales como los pies de fotos, subtítulos o antetítulos. Este trabajo tampoco ha analizado el contenido audiovisual de los medios de comunicación analizados excepto cuando dichos medios ofrecen una transcripción de su contenido audiovisual en forma escrita. El texto de los artículos fue localizado en el código fuente HTML de la URL identificativa de cada artículo utilizando expresiones en lenguaje XPath. Todas las palabras (unigramas) en el corpus fueron transformadas a letras minúsculas antes de la estimación de frecuencias.

La frecuencia anual normalizada de una palabra (por ejemplo, feminismo) o término (por ejemplo, extremismo de derechas) en un medio de comunicación determinado fue estimada dividiendo el número de ocurrencias de la palabra o término en todos los artículos de un año por el número total de palabras en todos los artículos del medio en ese año. Esta forma de estimar la frecuencia anual relativa de una palabra o término en un medio de comunicación es una métrica estadística robusta con respecto al volumen variable de texto publicado por el medio de comunicación en distintos años. Para evitar que el contenido de un medio de comunicación con un volumen de texto extremadamente escaso en un año determinado produzca frecuencias ruidosas, hemos establecido un umbral mínimo para la inclusión de artículos en el análisis consistente en la existencia de al menos un millón de palabras de contenido escrito por año y medio de comunicación. La disponibilidad temporal de artículos en los distintos medios de comunicación no es uniforme.

Los artículos de El País por ejemplo son accesibles en su dominio web desde el año de su fundación, 1976. Otros medios como El Mundo y ABC sin embargo solo tienen disponibilidad de artículos en sus dominios web desde los años 2002 y 2001 respectivamente. En un pequeño porcentaje de artículos, las expresiones XPath podrían no ser perfectamente precisas a la hora de localizar el titular y el cuerpo de texto del artículo en el código fuente. Esto es debido a la heterogeneidad de código HTML y estilos CSS en el que el texto de los artículos está incrustado en las páginas webs de los medios de comunicación analizados. La mayoría de las frecuencias erróneas son desviaciones menores de las frecuencias correctas tal y como por ejemplo contabilizar una palabra objetivo en un pie de foto y que la expresión XPath incluyó incorrectamente como perteneciente al cuerpo principal del artículo.

En resumen, en un análisis de datos de más de 10 millones de artículos, es imposible contabilizar de forma manual el número de menciones de una palabra objetivo en todos los artículos de un medio de comunicación. Ocasionalmente, en el cómputo automático de frecuencia de términos pueden ocurrir errores menores debido a factores tales como código fuente HTML o estilístico CSS incorrecto. Pero en general, nuestro método de estimación de frecuencias de palabras en el contenido mediático analizado produce resultados verificables como ilustran nuestros resultados previos9 y la Figura 2 que visualiza las frecuencias relativas de varios términos ilustrativos en el periódico El País durante los últimos 50 años. La figura muestra cómo nuestro método captura con precisión la primera guerra del golfo (1991), la guerra de Irak (2003), las presidencias de Bush padre e hijo, la desaparición de la Unión Soviética o las distintas ediciones de los Juegos Olímpicos.

Resultados

Comenzamos nuestro análisis con una comparación de frecuencia de uso por parte de los principales medios de comunicación españoles de términos que describen extremismo político. Históricamente, todos los medios analizados han tendido a mencionar extremismo político de derechas (series rojas) con una frecuencia muy superior a la frecuencia con la que mencionan extremismo político de izquierdas (series azules). La tendencia parece sin embargo menos acusada en el periódico ABC. En la segunda mitad de la década 2010-2020, todos los medios analizados muestran un incremento marcado en su uso de terminología que denuncia extremismo de derechas.

VOX ha sido a menudo acusado por sus adversarios políticos de manifestar posiciones de extremismo político. El partido fue creado a finales del año 2013. Para cuantificar la intensidad de la discrepancia con la que los medios de comunicación españoles tienden a referirse más a menudo a la extrema derecha que a la extrema izquierda desde la fundación del partido, a continuación llevamos a cabo un análisis comparativo de la proporción media con la que los principales medios de comunicación españoles utilizan términos que denuncian extremismo político de derechas e izquierdas en su contenido escrito entre los años 2014 y 2021 (periodo que engloba la actividad política de Vox).

La mayor discrepancia en el uso de términos que denotan extremismo político se da en las televisiones públicas autonómicas TV3 y EITB. En la cadena vasca EITB, por cada mención a la extrema izquierda se producen 32 menciones a la extrema derecha. En la cadena catalana TV3, por cada mención a la extrema izquierda se producen 29 alocuciones a la extrema derecha. Medios como laSexta o Televisión Española muestran también discrepancias sustanciales. En laSexta, por cada mención de la extrema izquierda se producen 14 menciones de la extrema derecha. Televisión Española muestra una disparidad similar (13 menciones de la extrema derecha por cada mención de la extrema izquierda). El medio de comunicación que muestra una menor disparidad en la proporción de alocuciones a la extrema derecha y a la extrema izquierda es el periódico ABC que en su contenido menciona dos veces a la extrema derecha por cada mención a la extrema izquierda.

En el siguiente análisis, comparamos el incremento porcentual en el número de menciones al extremismo político de derechas e izquierdas en los principales medios de comunicación españoles entre los periodos 2010-2013 (antes de la emergencia de Vox y el periodo 2014-2021 (periodo que abarca la actividad política de este partido). La mayoría de los medios de comunicación españoles analizados muestran un incremento sustancial en el uso de términos que denuncian extremismo político de derechas en el periodo 2014-2021 con respecto al período de referencia previo 2010-2013. El incremento es más acusado en medios tales como El País, El Mundo, La Vanguardia, laSexta y TV3. Algunos medios también muestran un incremento en el número de referencias a la extrema izquierda (barras azules en la Figura 5), pero la tendencia es menos marcada. Tan solo ABC y en menor medida El Mundo han incrementado de forma acusada su uso de referencias a la extrema izquierda. Particularmente llamativo son los casos de Televisión Española y La Sexta. Ambos medios no han incrementado el uso de referencias a la extrema izquierda en su contenido y si lo han hecho respecto a la extrema derecha. De hecho, ambos medios muestran un decremento en el uso de la terminología habitualmente usada para referirse a la extrema izquierda.

Menciones de extremismo político en medios de comunicación de Latinoamérica

A continuación, extendemos nuestro análisis a algunos de los principales medios de comunicación de Latinoamérica, ver Figura 6, para estudiar sí las tendencias cuantificadas anteriormente en el panorama mediático español también son observables en los medios latinoamericanos. Nuestro análisis muestra que los principales medios de comunicación de México, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Brasil, Venezuela y Cuba también tienden a utilizar menciones sobre la extrema derecha con mayor frecuencia que menciones sobre la extrema izquierda (series azules en la Figura 6). Este fenómeno es particularmente acusado en los medios de comunicación afines a los gobiernos de Venezuela (TeleSur) y Cuba (Granma) con una media de 28 y 77 menciones de la extrema derecha por cada mención de la extrema izquierda entre los años 2014 y 2021.

Los resultados donde todos los medios españoles analizados, con la excepción de ABC, han incrementado más acusadamente su número de referencias a la extrema derecha que a la extrema izquierda sugieren que la tendencia de los medios de comunicación españoles a utilizar términos significativos de la extrema derecha más a menudo que términos significativos de la extrema izquierda se está agudizando en los últimos años. ¿Es esta una tendencia común en medios de otros países? Se puede confirmar claramente cómo la desproporción en el mayor número de menciones al extremismo político de derechas que de izquierdas en todos los medios de comunicación españoles analizados se ha agudizado desde el año 2014 (observar el coeficiente β positivo de la tasa de crecimiento del modelo de mínimos cuadrados ajustado a cada serie temporal).

Este no es el caso en numerosos medios de Estados Unidos y Reino Unido que no muestran una exacerbación en la desproporción de menciones al extremismo de derechas sobre el de izquierdas. Incluso en aquellos medios norteamericanos y británicos que manifiestan una pendiente positiva, el coeficiente β de la tasa de crecimiento del modelo de mínimos cuadrados es relativamente moderado (β<1). En los medios de Latinoamérica, la tendencia es heterogénea y varios medios de comunicación tampoco muestran un aumento marcado en la desproporción de menciones a la extrema derecha con respecto a la extrema izquierda (β<1) en comparación con los medios españoles.

Quizá como sería de esperar, las mayores desproporciones en el uso de términos que denotan extremismo político de derechas y de izquierdas se dan en medios de comunicación controlados por los gobiernos de Venezuela y Cuba (TeleSur y Granma respectivamente). De todos los medios de comunicación de Estados Unidos, Inglaterra, España y Latinoamérica analizados, los medios de comunicación más similares a TeleSur y Granma con respecto a la desproporción con la que utilizan terminología que denuncia extremismo político de derechas y de izquierdas son las cadenas autonómicas públicas españolas EITB del País Vasco y TV3 de Cataluña.

También cuantifica que el mayor incremento en la desigualdad con la que los términos significativos de extrema derecha y extrema izquierda son utilizados en el contenido mediático se ha dado de nuevo en los medios autonómicos EITB y TV3.

Discusión

En este informe hemos llevado a cabo un análisis de los principales medios de comunicación españoles para comparar el número de menciones de términos que denuncian extremismo político de derechas y de izquierdas en el contenido de dichos medios. Los resultados de nuestro análisis muestran una marcada disparidad en la frecuencia con la que los medios de comunicación en España se refieren al extremismo político. En la historia reciente, todos los medios de comunicación españoles analizados han tendido a utilizar referencias al extremismo político de derechas mucho más a menudo que referencias al extremismo político de izquierdas. En los últimos años, esta tendencia se ha agudizado.

Desde la fundación de Vox a finales de 2013 y hasta el año 2021, los medios españoles han mencionado en su contenido 13 veces a la extrema derecha por cada mención a la extrema izquierda. El fenómeno de mayor uso de términos que denotan extrema derecha que extrema izquierda se manifiesta también en los medios de comunicación más importantes de Estados Unidos, Inglaterra y Latinoamérica, si bien generalmente de forma más leve que en España. La mayor desproporción en el uso más frecuente de términos qué significan extrema derecha con respecto a términos que significan extrema izquierda se manifiesta en los medios de comunicación de Venezuela y Cuba.

Cabe destacar que la magnitud de la discrepancia en el mayor número de menciones a la extrema derecha que a la extrema izquierda es similar entre el principal medio de comunicación del régimen venezolano, TeleSur, y las cadenas de televisión pública autonómicas españolas EITB y TV3. De todos los medios de comunicación analizados, tan solo el medio propagandístico del régimen cubano, Granma, supera en su proporción de apelaciones a la extrema derecha con respecto a la extrema izquierda a los medios TeleSur de Venezuela, EITB del País Vasco y TV3 de Cataluña. Existen dos preguntas claves que emergen de los resultados cuantitativos de este informe.

La primera es ¿por qué los medios de comunicación de España y otros países tienden a mencionar mucho más a menudo a la extrema derecha que a la extrema izquierda? La segunda pregunta es ¿por qué los medios de comunicación españoles han agudizado su tendencia a referirse más a menudo a la extrema derecha que a la extrema izquierda desde el año de la fundación Vox?

Una posible hipótesis para explicar la tendencia de los medios españoles a referirse a la extrema derecha más a menudo que a la extrema izquierda sería argumentar que España experimentó una dictadura desde 1939 hasta 1975. Sin embargo, el fenómeno analizado en este informe no está circunscrito a España y se manifiesta también, aunque de forma menos marcada, en países anglosajones como Estados Unidos y Reino Unido que no han experimentado regímenes autoritarios dentro de sus fronteras. Otra posible hipótesis para explicar la asimetría de referencias al extremismo político de derechas y de izquierdas sería la posible existencia de un mayor grado de actividad de la extrema derecha que de la extrema izquierda en las sociedades que manifiestan las tendencias mediáticas descritas en este informe.

Este punto de vista sin embargo es rebatible ya que sería altamente improbable que, en todos los países analizados, con su amplia diversidad de contextos históricos y sociales, sea siempre la extrema derecha la que se manifiesta con mayor intensidad que la extrema izquierda, justificando por tanto un mayor énfasis mediático en la extrema derecha. Adicionalmente, a nivel global, el poder político de dictaduras de extrema izquierda como las de China, Corea del Norte o Cuba, no tiene equivalente contemporáneo en dictaduras de extrema derecha. Esto evidencia el considerable poder político e institucional a nivel mundial de la extrema izquierda. Es por tanto inconsistente con la realidad geopolítica internacional afirmar que la extrema derecha es más prevalente que la extrema izquierda a nivel global.

En términos de actividad política dentro de España, el surgimiento de Podemos ha elevado a ministerios y a la vicepresidencia del Gobierno a personas que se declaran abiertamente comunistas como Alberto Garzón (“Por qué soy comunista”10) o Pablo Iglesias (“Yo soy comunista”11). Es imposible encontrar ejemplos en la historia reciente de la España democrática donde una persona haya alcanzado grados similares de poder político e institucional declarando abiertamente su simpatía por ideologías de extrema derecha.

En el caso del País Vasco, el brazo político de un grupo terrorista de extrema izquierda como ETA, EH Bildu, posee hoy en día un importante grado de poder político e institucional en parlamentos autonómicos y ayuntamientos. En contraste, en España no existen partidos políticos con representación parlamentaria asociados al terrorismo de extrema derecha. Paradójicamente, la mayor disparidad en el uso de términos que referencian a la extrema derecha con respecto a términos que referencian a la extrema izquierda se da en la cadena vasca EITB donde por cada mención a la extrema izquierda se producen 32 menciones a la extrema derecha.

Este desequilibrio es particularmente llamativo en una región que ha sufrido el azote de una banda terrorista de extrema izquierda y nacionalista cómo ETA qué ha asesinado, torturado, herido y desplazado a decenas de miles de víctimas durante los últimos 50 años. Ningún grupo de extrema derecha ha ocasionado una cantidad de sufrimiento similar en el País Vasco en el último medio siglo y, sin embargo, el principal medio de comunicación publico vasco, EITB, pone un mayor énfasis en señalizar actitudes de extremismo político de derechas que de izquierdas. Es por lo tanto inconsistente con la realidad sociológica española argumentar que en España se ha producido una mayor actividad o surgimiento de la extrema derecha que de la extrema izquierda en los últimos 50 años.

Otra tentativa para explicar la disparidad de menciones entre la extrema derecha y la extrema izquierda en el panorama mediático español y global podría argumentar que la extrema derecha es más peligrosa y representa una mayor amenaza para la democracia que la extrema izquierda. Esta postura también es rebatible al juzgar históricamente los crímenes cometidos en nombre de la extrema derecha y la extrema izquierda. Las decenas de millones de muertos causados por militantes de extrema izquierda en la Unión Soviética, China, Camboya, Cuba o Corea del Norte no son menos severos o cuantiosos que los crímenes cometidos en nombre de la extrema derecha.

También dentro de España, desde los inicios de la democracia en los años 70, el terrorismo de extrema izquierda de grupos terroristas como ETA o el Grapo ha asesinado, torturado, herido o desplazado a un número muy superior de víctimas a las ocasionadas por el terrorismo de extrema derecha. No existe por tanto justificación histórica para temer más a la extrema derecha que a la extrema izquierda. La explicación más plausible para explicar la disparidad de menciones a la extrema derecha y a la extrema izquierda en el panorama mediático español y global es la existencia de un sesgo político mayoritario entre los profesionales periodísticos. De acuerdo a un informe del Reuters Institute en la Universidad de Oxford, el 53% de los periodistas británicos se identifican a sí mismos a la izquierda del centro político mientras que solo un 23% se declaran a la derecha del centro.

Periodistas jóvenes

Esta disparidad es más acusada en periodistas jóvenes donde el 56% se declaran de izquierdas y solo el 18% se declaran de derechas. Un estudio similar en Estados Unidos cuantificó que, en el año 2013 tan solo el 7% de los periodistas se identificaban como conservadores. El mismo estudio documentaba que en EEUU existen cuatro periodistas que se identificaban como votantes del Partido Demócrata por cada periodista que se identifica como votante del Partido Republicano.

Esta disparidad se ha agudizado en años recientes ya que en el año 1982 la desproporción era de tan solo dos periodistas votantes del Partido Demócrata por cada periodista votante del Partido Republicano. Otro estudio más reciente cuantificó los sesgos ideológicos de periodistas en 17 países occidentales.

En todos los países estudiados, con la excepción de Eslovenia, el periodista medio de cada país mostraba un claro sesgo a la izquierda con respecto al votante medio del país. El desequilibrio ideológico en la profesión periodística podría por tanto causar una diferencia de sensibilidad a la hora de calificar qué actitudes o grupos son calificados o descritos como extremismo político en el contenido mediático. El hecho de que este desequilibrio parece estar incrementándose en los últimos años podría explicar cómo actitudes políticas que a principios del siglo XXI eran consideradas moderadas (oposición a la inmigración ilegal, rechazó a las cuotas de género, concepción de la institución del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer o la identificación del género como un fenómeno enraizado en la biología) hoy en día puedan ser calificadas en los medios de comunicación como representativas de la extrema derecha.

Por lo tanto, la causa más plausible para explicar el mayor uso de términos que denotan extremismo político de derechas que de izquierdas en el contenido mediático es la existencia de un sesgo ideológico izquierdista dominante en la profesión periodística que determina qué actitudes, opiniones u organizaciones son clasificadas como extremistas. Es por lo tanto necesario ponderar los riesgos sociales derivados de la existencia de una dieta de contenido mediático creada por profesionales que mayoritariamente se sitúan a la izquierda del centro político. La acusada ausencia de diversidad ideológica en la profesión periodística es probablemente un impedimento sustancial para una cobertura neutral y objetiva de la actualidad social, cultural y política de un país.

Para concluir, este informe ha documentado una marcada desproporción en los medios de comunicación españoles con respecto a la frecuencia con la que utilizan terminología que denuncia extremismo político de derechas y de izquierdas. De media, los principales medios de comunicación españoles tienden a mencionar 13 veces a la extrema derecha por cada mención que realizan de la extrema izquierda. Este desequilibrio se ha agudizado entre los años 2014 y 2021. La interpretación más plausible para explicar estas tendencias es la existencia, previamente documentada, de un sesgo político izquierdista mayoritario dentro de la profesión periodística. Las consecuencias sociológicas de una opinión pública que habitualmente consume contenido mediático con un potencial sesgo ideológico a la izquierda del centro político debería ser objeto de futuros estudios.

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