Es lo que tiene ser el hombre más rico del mundo y probablemente de la Historia.
Su oferta no es negociable.
Elon Musk quiere el control total de Twitter y está dispuesto a pagar 40.000 millones de euros para hacerse con la red social.
«No busco un tira y afloja, es mi precio final».
El empresario se ha ofrecido ahora a adquirir el 100% de Twitter con una OPA hostil a 54,2 dólares la acció, pocos días después de haberse hecho con una participación de más del 9% de la plataforma.
«Es mi mejor y última oferta y, si no se acepta, tendría que reconsiderar mi posición como accionista».
Eso ha asegurado Musk en la carta a los inversores publicada en la SEC, que él mismo compartía en Twitter este 14 de abril de 2022.
«Twitter tiene un potencial extraordinario. Lo desbloquearé».
Añade el magnate sudafricano que hace este movimiento para acabar con la censura ‘políticamente correcta’ que impone ahora Twitter:
“Creo en su potencial para ser la plataforma de la libertad de expresión en todo el mundo, y creo que la libertad de expresión en un imperativo social para el funcionamiento de la democracia”.
Musk está convencido de que Twitter debe someterse a cambios profundos.
“Desde que realicé mi inversión me he dado cuenta de que la empresa no prosperará ni servirá a este imperativo social en su forma de actuar”.
Su conclusión es que “Twitter debe convertirse en una empresa privada”.
La oferta de Musk supone un 54% más de los que valían las acciones antes de que el dueño de Tesla anunciase su participación en la compañía como máximo accionista y un 38% más de lo que valen las acciones de Twitter antes de conocerse este anuncio.
Como era de esperar, el último movimiento del director general de Tesla y SpaceX ha generado un aluvión de reacciones, varias de las cuales se han hecho virales.
Una de ellas ha sido la de Tom Brady, que ha sorprendido, también en Twitter, con una divertida petición al empresario.
«¿Si compras Twitter podrás borrar la foto del Combine?», ha escrito el jugador de fútbol americano.
En concreto, Brady hacía referencia a una fotografía de él que cada año se hace viral en la época del Draft de la NFL.
Se trata de una imagen en la que aparece sin camiseta en el NFL Combine de 2006, preparado para demostrar sus habilidades en las pruebas físicas de este evento, previo al reclutamiento.
Sin embargo, en ese momento no estaba en plena forma y, por algún motivo, los internautas rescatan la fotografía cada año, algo que no gusta nada al quarterback.
