Otro escándalo más que pringa de lleno al Gobierno Sánchez.
Los periodistas Calabrés y Vicente de ‘El Español’ han tenido acceso exclusivo a los mensajes de Koldo García, que documentan un encuentro clave en la investigación sobre posibles irregularidades en la contratación pública.
El 9 de febrero de 2022, en el hogar del entonces presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, se reunieron el actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, el exministro de Transportes José Luis Ábalos, el asesor Koldo García y el constructor José Ruz, dueño de Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC). Solo cuatro días después, el 13 de febrero, se publicaría la licitación para la reforma del Edificio Royal, futura sede de la Agencia Tributaria Canaria. Este proyecto, valorado en siete millones de euros, fue finalmente adjudicado a la empresa de Ruz.
La organización de este encuentro ha despertado las alertas en la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que considera sospechoso el entramado comunicativo. Koldo envió un mensaje a Ruz el 2 de febrero: «¿Te gustaría cenar en La Palma el miércoles que viene?». Torres respondió afirmativamente, señalando que podría asistir tras finalizar un pleno en el Parlamento canario. Lo significativo no es solo que se llevara a cabo esta cena, sino su cercanía con la licitación y las circunstancias que rodearon la posterior adjudicación. Tras confirmar con Torres, Koldo comunicó a Ruz: «El miércoles cenas con el presi canario». Al día siguiente del encuentro, el asesor envió un mensaje al ministro: «Gracias de corazón por ser una gran persona; siempre estaré a tu disposición».
El amaño en los criterios subjetivos
La relevancia de esta investigación radica en que Levantina ganó el contrato a pesar de presentar la oferta económica más baja. La constructora dirigida por Ruz logró obtener la máxima puntuación en las valoraciones subjetivas, lo cual ha levantado sospechas entre los investigadores. La UCO investiga si esta empresa recibió información crucial sobre los pliegos antes de presentar su propuesta, lo cual le habría permitido ajustar su oferta técnica estratégicamente. Además, los agentes están analizando si hubo manipulación en la evaluación de criterios que dependen del juicio individual, un aspecto especialmente susceptible a decisiones arbitrarias.
Por otro lado, la constructora OHLA, que presentó una propuesta técnica similar, impugnó la adjudicación al considerar que había sido injustamente penalizada. Aunque el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias desestimó su recurso, la UCO sigue examinando si los criterios fueron aplicados equitativamente. Los informes indican que Ruz pudo haber accedido a información privilegiada para diseñar una propuesta técnicamente superior y compensar así su desventaja económica.
El contexto más amplio de la trama
El empresario Víctor de Aldama, considerado como uno de los comisionistas del grupo investigado, ha declarado ante el Tribunal Supremo que Ruz pagó comisiones tanto a Ábalos como a Koldo García. Según Aldama, él actuó como intermediario en estos pagos. La UCO ha identificado transferencias por un total de 77.500 euros realizadas por diferentes vías. Además, Levantina llevó a cabo sin coste alguno los trabajos de demolición en el Club Natación Sevilla para una sociedad vinculada a Aldama, obra valorada en más de 200.000 euros, lo que sugiere un sistema encubierto para compensar favores.
La investigación ha destapado un «grupo acelerador» compuesto por Ruz, Koldo García, Ábalos, Aldama e Israel Pilar. Su objetivo era agilizar proyectos ante las administraciones públicas a cambio de comisiones entre el 15% y el 20%. En este entramado, Ruz actuaba como recaudador mientras se abría camino hacia el entonces ministro Ábalos. Durante su gestión al frente del ministerio, Levantina consiguió contratos públicos por valor total superior a 128 millones de euros provenientes de la Dirección General de Carreteras.
El abandono de la obra y las consecuencias
La obra del Edificio Royal comenzó en septiembre del año 2022 y debía estar finalizada para marzo del 2023. Sin embargo, Levantina nunca llegó a concluirla. Ruz solicitó constantes modificaciones en los plazos; así fue como los trabajos comenzaron a retrasarse progresivamente. En diciembre del 2023, más allá del año desde su inicio, la empresa abandonó sin completar el proyecto. Posteriormente, ya en junio del 2024, Levantina presentó concurso voluntario de acreedores, dejando a las autoridades canarias con una obra inacabada y recursos públicos desperdiciados.
La investigación prosigue bajo la mirada atenta de la Audiencia Nacional, centrada en esta red presuntamente corrupta relacionada con obras públicas. Los mensajes revelados ahora sitúan aquella cena del 9 de febrero como un punto crítico para entender cómo se produjo dicha adjudicación; conectan un viaje oficial realizado por Ábalos como presidente de la Comisión Interior del Congreso con una coordinación paralela que facilitó aquel encuentro privado en casa del presidente canario. La UCO sigue recopilando pruebas sobre posibles comisiones y favoritismos que podrían llevar a implicar al actual ministro Torres; sus conversaciones con Koldo sugieren otras gestiones realizadas desde el Gobierno canario para favorecer esta trama.
