Jordi Pujol fue ingresado en el Hospital de Sant Pau de Barcelona por una afección neurológica en la jornada del 12 de septiembre de 2022.
El expresidente de la Generalidad no entró en un buen estado y las siguientes horas fueron determinantes para su vida.
El que fuera jefe del Ejecutivo regional catalán y líder de Convergencia durante dos décadas está pendiente de ser juzgado por la Audiencia Nacional por varios delitos de corrupción, entre otros el de organización criminal.
Pujol, que el jueves 8 de septiembre fue a la presentación de un documental sobre el expresidente de la Generalidad Josep Tarradellas y el sábado 10 de septiembre dio una entrevista en Cataluña Radio coincidiendo con la Diada, ingresó inicialmente en el Hospital de Barcelona, de propiedad privada, y después lo han derivado al Hospital de Sant Pau, uno de los centros de salud pública de referencia de Barcelona.
No es la primera ocasión que el expresidente catalán, de 92 años, tiene que ser hospitalizado por un caso similar.
Jordi Pujol, fue ingresado en 2021 en el Hospital de Barcelona tras sufrir una arritmia cardíaca de la que se recuperó. Su estado de salud, no obstante, es frágil. Su esposa Marta Ferrussola, también investigada por la Audiencia Nacional junto a toda la familia, tuvo que ser hospitalizada semanas atrás.
Estable tras ser operado de un ictus
Profesionales del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona acabaron este día 12 sobre las 21.30 horas la intervención al expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol que está estable tras ingresar a causa de un ictus.
Pujol ingresó en un primer momento en el Hospital de Barcelona y después lo derivaron al Hospital de Sant Pau, donde le realizaron pruebas para determinar el grado de afectación y finalmente le realizaron tratamiento endovascular para eliminar la obstrucción arterial.
Ingresó en la tarde del lunes en el centro hospitalario por una alteración del habla aguda que han detectado cuando estaba en su despacho y en el centro se ha confirmado que el ictus lo ha causado una obstrucción de una arteria cerebral que ha provocado una reducción del flujo sanguíneo.
Fuentes cercanas han estimado que el expresidente, que permanecerá ingresado en la Unidad de Ictus del centro hospitalario, «podría tener» alguna secuela aunque no han concretado el grado de afectación.
La última aparición pública de Pujol, que tiene 92 años, fue el jueves en la presentación de un documental sobre el expresidente de la Generalitat Josep Tarradellas y el sábado dio una entrevista en Catalunya Ràdio.
