Los expresidentes del Gobierno José María Aznar y Mariano Rajoy han decidido participar activamente en la fase final de la precampaña en Castilla y León.
Aznar tiene programada una visita a Burgos el 24 de febrero para presentar su libro Orden y Libertad, acompañado por Mañueco, mientras que Rajoy ya estuvo presente este jueves en Valladolid, concretamente en Arroyo de la Encomienda, donde lanzó advertencias sobre los populismos tanto de extrema derecha como de izquierda.
Desde el seno del partido popular se confirma que se añadirán más fechas a su agenda durante la campaña oficial, que comenzará el 27 de febrero y se extenderá durante 15 días hasta el 13 de marzo, con un total previsto de 2.248 mítines repartidos por las nueve provincias.
Esta estrategia no es casualidad. El PP ha decidido sacar toda su artillería pesada tras lo sucedido en Extremadura y Aragón, donde el crecimiento de VOX complicó las cosas.
LECCIONES CLAVE
El PP ha extraído varias lecciones clave de las elecciones en Extremadura y Aragón, entre ellas la importancia de no dar bandazos en la recta final de la campaña.
Pero la enseñanza más significativa que ya han interiorizado los populares es que están condenados a gobernar con VOX, por lo que resulta más inteligente rebajar expectativas y hacer campaña sin ofender al que será su socio inevitable.
Por eso, de cara a los comicios autonómicos en Castilla y León del 15 de marzo, Alfonso Fernández Mañueco apuesta por la «centralidad» sin irritar al electorado de Vox… y sin inflar sus propias ambiciones.
El PP sale a empatar consigo mismo: aspira a repetir victoria y alcanzar al menos 31 procuradores, los mismos que ostenta actualmente.
El PSOE también ha aprendido su lección, aunque esta sea más amarga: ahora le toca competir directamente con Vox por escaños, ciudades y provincias que antes consideraba seguras.
El ascenso de la formación liderada por Santiago Abascal pone en riesgo «restos» en ciertas demarcaciones, donde Vox podría rentabilizar mucho superar el 20 %.
Si Vox rebasa esa barrera en provincias como Salamanca, Zamora, Ávila o Burgos, podría arañar un escaño extra en cada una de ellas.
En el PP creen que existen vasos comunicantes entre el voto localista y Vox, especialmente en las circunscripciones menos pobladas.
Allí, los populares confían en superar el 40 % y asegurarse los escaños actuales, con posibilidad de ganar dos más.
Los populares dicen —con la boca pequeña— que los de Abascal no están despegando en Castilla y León como lo hicieron en Extremadura y Aragón.
Los sondeos internos que manejan tanto PP como PSOE sitúan aún a Vox por debajo del 20 %, rondando los 13 o 14 procuradores.
Sin embargo, en Génova 13 no lo ven tan claro: con la encuesta del CIS en la mano, sospechan que Vox podría superar el 21 % y quedar a menos de siete puntos del PSOE.
Hay que recordar que el resultado de 2022 ya fue muy sólido (17,8 %), por lo que todo lo que no sea franquear claramente el 20 % sería un botín modesto para la candidatura encabezada por Carlos Pollán, actual presidente de las Cortes autonómicas.
Tanto PSOE como PP esperan que Se Acabó la Fiesta, la formación de Alvise Pérez, le quite alrededor de 1,5 puntos a Vox.
El problema para ellos es que tres temas candentes —inmigración, Mercosur e inseguridad— están impulsando a Vox con fuerza.
EQUIPOS
Un equipo sólido respalda a Mañueco: entre ellos se encuentran figuras como Alberto Núñez Feijóo, la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, así como Alfonso Rueda; además, alcaldes como Ester Muñoz (León) o Alicia García (Ávila) también están presentes junto a Miguel Tellado para ofrecer su apoyo.
Aznar repite su papel desempeñado durante 2022: pide un respaldo firme y advierte sobre los peligros que representa una fragmentación del centroderecha. Rajoy hace hincapié en mantener una postura moderada frente a los extremismos; un recordatorio del «sabio consejo» que Mañueco intenta aplicar para asegurar tranquilidad institucional.
En el acuerdo alcanzado entre PP y VOX en 2022 se otorgaron tres consejerías (Agricultura, Industria y Cultura) junto con una vicepresidencia a los verdes; gracias a esto, Mañueco fue investido con tan solo 44 votos.
Ahora bien, con una mayoría absoluta asegurada al conseguir 41 escaños, todo está más frágil que nunca. Si Vox supera ese umbral del 20% podría tener un mayor peso específico; sin embargo, el PP evita hacer pactos anticipados como ocurrió en Extremadura, donde Génova detiene cualquier avance por parte de María Guardiola hasta después del próximo 15-M.
Un dato curioso: Aznar presenta su libro justo antes del inicio oficial de la campaña electoral; parece como si hubiera calculado ese momento para lanzar un guiño político.
Pollán ya cuenta con experiencia tras haber presidido las Cortes anteriormente; recordemos cómo VOX pasó rápidamente de tener solo un procurador a trece en cuestión de poco tiempo durante las elecciones pasadas. Y no olvidemos otro detalle importante: el 8-M coincide con plena contienda electoral; mientras tanto, el invierno sigue apretando fuerte en esta tierra llena de sorpresas.
