RUEDA DE PRENSA EN EL DÍA DE REYES

Sánchez aparece después de sus vacaciones de Navidad más cadavérico que nunca y con el rostro desencajado

Su aspecto, más demacrado que nunca, se interpreta por algunos como el reflejo del desgaste de un mandato que muchos ya avanzan que será su último año en Moncloa

Sánchez aparece después de sus vacaciones de Navidad más cadavérico que nunca y con el rostro desencajado

La cara es el espejo del alma.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reapareció este lunes 6 de enero en París tras sus dilatadas vacaciones navideñas, y su aspecto físico no pasó desapercibido.

El socialista se mostró visiblemente más delgado, con ojeras oscuras, facciones marcadas y un rostro pálido y tenso, el líder del Ejecutivo generó comentarios inmediatos en redes sociales y medios sobre un evidente deterioro que contrasta con el descanso de más de dos semanas que disfrutó en Andorra. Sánchez participó en la reunión de la Coalición de Voluntarios en apoyo a Ucrania, convocada por Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo, y posteriormente compareció ante los medios.

Allí, abrió la puerta a una posible participación española en una misión de paz en Ucrania y endureció su tono contra la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela. Sin embargo, más allá de sus declaraciones políticas, lo que acaparó la atención fue su imagen: un Sánchez cadavérico, con la mandíbula más pronunciada, arrugas acusadas y un gesto de agotamiento que no disimuló ni su ya maquillaje habitual.

Diversos expertos atribuyen este notorio cambio a la intensa presión política acumulada en un 2025 marcado por líos judiciales y tensiones en la coalición, a pesar de los más de 35 días de vacaciones que acumuló el socialista el año pasado.

Ya hace unos meses, el prestigioso doctor Cabrera, psiquiatra y médico forense, advirtió de la peligrosa transformación física de Sánchez en una entrevista con Josué Cárdenas para Periodista Digital.

Lejos de rejuvenecerlo, el descanso navideño parece haber acentuado su delgadez extrema y el estrés visible en su rostro. Lo cierto es que este 2026 arranca con desafíos mayúsculos para el socialista: debates sobre el envío de tropas, mediación en crisis internacionales y frentes internos abiertos.

Su aspecto, más demacrado que nunca, se interpreta por algunos como el reflejo del desgaste de un mandato que muchos ya avanzan que será su último año en Moncloa.

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Autor

Cristina López Mantas

Cristina López Mantas (1994) es graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, redactora de política en Periodista Digital.

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