Braseado sin anestesia

Bbq

Al fin y al cabo él era el dueño de la caja de cerillas

GIORDANO BRUNO

Ante los avances de la arqueología histórica en particular y de la ciencia tecnológica en general, el Papa Pío XII -tal vez intuyendo la que se le venía encima a la Iglesia- publica, a principios de los años 50, la Carta Encíclica “Humani Generis” , en la que se empieza a hablar -curándose en salud- del Génesis como obra literaria, al tiempo que se añade que:

«El magisterio de la Iglesia no prohíbe que -según el estado actual de las ciencias y de la teología- en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes en ambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente -pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios…».

O dicho con otras palabras: que lo del cuerpo de Adán creado del barro y Eva de una costilla, que bueno; claro; a lo mejor; no es lo que parece; podemos negociar; el sentido literario; etc.   Vamos, que donde dije digo, digo Diego.

Pero lo bien cierto es que a muchos los quemaron vivos por mucho menos. Por ejemplo, el dominico Giordano Bruno fue braseado sin anestesia, en Roma, el 17 de febrero de 1600, por sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo; y tan sólo 124 años antes de la publicación de la Carta Encíclica “Humani Generis” de Pío XII, un maestro de escuela, Cayetano Ripoll, acusado de no creer en los dogmas católicos y ser tan tonto de contarlo, fue condenado a muerte por hereje  en Valencia y ahorcado el 31 de julio de 1826. Vamos, en vida de nuestros bisabuelos.

En cualquier caso tampoco asumía ningún riesgo especial Pío XII con lo afirmado en “Humani Generis”, ya que al fin y al cabo él era el dueño de la caja de cerillas, y ya se sabe que sin cerillas no hay hoguera.

NOTA A LA IMAGEN: Monumento en Roma al dominico Giordano Bruno, en el mismo lugar donde fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600, condenado por afirmar y enseñar que en el Universo había multitud de sistemas solares aparte del nuestro. Leída la sentencia en donde se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado, Bruno le dijo -con un par- a sus jueces: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla».

OFERTAS PLATA

¡¡¡ DESCUENTOS ENTRE EL 21 Y EL 40% !!!

Te ofrecemos un amplio catálogo de ofertas, actualizadas diariamente

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Gil-Terrón Puchades

Antonio Gil-Terrón Puchades (Valencia 1954), poeta, articulista, y ensayista. En la década de los 90 fue columnista de opinión del diario LEVANTE, el periódico LAS PROVINCIAS, y crítico literario de la revista NIGHT. En 1994 le fue concedido el 1º Premio Nacional de Prensa Escrita “Círculo Ahumada”. Ha sido presidente durante más de diez años de la emisora “Inter Valencia Radio 97.7 FM”, y del grupo multimedia de la revista Economía 3. Tiene publicados ocho libros, y ha colaborado en seis. Actualmente escribe en Periodista Digital.

Lo más leído