A vueltas con España.- El país necesita un respiro.

MADRID, 12 (OTR/PRESS)

Sin el sector exterior, España ya estaría en recesión. A pesar de que el turismo funciona, el mercado interno no solo no tira, sino que retrocede, debido al ajuste del gasto público. ¿Resultado? Crecimiento cero e imposibilidad de crear empleo neto.

¿Hay salida? Tiene que haberla y en parte pasa por Europa; sobre todo por Alemania, que decide con comodidad su política presupuestaria interna y condiciona la del resto de los países de la zona euro, entre ellos España, que no traduce su peso en el euro, a pesar de ser la cuarta economía que sustenta la moneda europea.

Las cuentas públicas lastran el gasto y la inversión pública y si no se cambia el llamado compromiso de estabilidad presupuestaria todo seguirá igual o peor, ya que España está obligada a reducir el déficit al 6% este año, al 4,4% en 2012 y al 3% en 2013, lo cual no solo parece imposible, sino también el mejor camino para estrangular el crecimiento.

Por sorprendente que parezca, este asunto pasa inadvertido en la campaña electoral e incluso en los grandes debates. A lo sumo se menciona el problema, pero no se ponen soluciones encima de la mesa. Ni siquiera reivindicaciones ante ‘Merkozy’, como haría en una situación similar un presidente autonómico ante el Gobierno de Madrid.

Alguien podría argumentar que el límite constitucional del déficit impide renegociar la situación o que ésta es inamovible. Tampoco es así, ya que el límite introducido en la Constitución se refiere al déficit estructural, es decir, no impide que cuando la economía se contrae, los gastos crezcan por encima de los ingresos para pagar, por ejemplo, el seguro de desempleo u otras necesidades derivadas de la propia ralentización económica. El país necesita un respiro y para conseguirlo lo primero que habrá que hacer es plantearlo con criterio.

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