La independentista CUP protagonizó el último pleno celebrado en la localidad catalana de Sant Joan les Fonts el pasado 14 de marzo de 2016, y no por una cuestión que tenga en absoluto que ver con la vertiente social que predican en sus programas, sino porque trataron de colocar una bandera proetarra en una sesión oficial en el Ayuntamiento.
El alcalde de la localidad, Joan Espona, de Convergència i Unió, en arreglo a la ley, obligó a retirar la bandera proetarra que los miembros antisistema de la CUP habían colocado.
Sant Joan les Fonts es un pequeño municipio de unos 3.000 habitantes que se encuentra situado en la provincia catalana de Gerona, cerca de la frontera con Francia.
Los miembros de la formación antisistema publicitaron en la red social Twitter su acción, «en solidaridad con los presos vascos».
A punt de començar el #plestjoanlesfonts. Les nostres regidores es solidaritzen amb els presos bascos. pic.twitter.com/ZbAZjKqTgC
— CUP St Joan ls Fonts (@CUPStJoan) 14 de marzo de 2016
Después de que el alcalde lógicamente hiciera cumplir la ley retirando esta enseña proetarra en un pleno del Ayuntamiento, los antisistema volvieron a recurrir a la misma red social para señalar directamente al edil como enemigo, insistiendo en que ordenó la retirada «sin argumentos».
