Elegir el monocular térmico adecuado es una decisión crucial, pues estos aparatos varían mucho de unos a otros en relación a sus características y rendimiento, y suponen un desembolso de dinero considerable. Por este motivo, es importante antes de comprar uno comprender qué es este objeto exactamente, cómo funciona la imagen térmica y qué factores habrá que tener en cuenta antes de realizar la adquisición.
Los sistemas de visión térmica permiten la observación de cuerpos a través del calor que desprenden. Los avances tecnológicos que se han producido en estos aparatos han sido espectaculares logrando una reducción notable en sus precios, motivo por lo que el mercado actual, en el ámbito de la caza, se ofrece una gran variedad de estos monoculares térmicos usados para detectar animales dentro de un amplio campo de visión.
Como la adquisición de un visor térmico no es un gasto menor, se deben tener claros algunos conceptos que garanticen que la elección tomada se corresponda con los gustos y las necesidades del usuario.
Cómo funciona un visor térmico
Para elegir con acierto es importante comprender el funcionamiento de estas herramientas. Estos aparatos emplean la radiación térmica que desprenden todos los cuerpos y, a través de ella, obtienen formas de diferentes tonos en función de la temperatura, lo que hace que, en el contexto de la caza, se puedan distinguir animales a gran distancia.
En este sentido, cabe destacar que no tiene nada que ver con el funcionamiento de un visor nocturno, pues estos utilizan la luz existente y la multiplican a través de la luz infrarroja que llevan incorporada. Sin embargo, los visores térmicos son independientes a la luz existente, es decir, que se pueden utilizar tanto si es de día como si es de noche.
Algo, sin embargo, que sí que resulta importante y afecta al funcionamiento de un visor térmico es la temperatura del entorno. En líneas generales, estos dispositivos funcionan mejor en un entorno frío o templado, pues hace que la diferencia entre el calor que desprenden los diferentes elementos del entorno, como el propio suelo o los árboles, sea mayor, facilitando la localización e identificación de los animales.
Un aspecto muy interesante acerca de los visores térmicos es que permite detectar cuerpos que se encuentren escondidos detrás de objetos, pues revelarán la diferencia de temperatura, cosa que no permite, en ningún caso, un visor nocturno.
Qué tener en cuenta a la hora de elegir un monocular térmico
Después de aclarar en qué cosiste un visor térmico y su funcionamiento, aquellos que estén pensando en adquirir uno, deben considerar los siguientes aspectos para hacer una buena elección.
Alcance y Enfoque
Sin lugar a dudas, estas son las principales características que marcan la diferencia en el precio de este tipo de dispositivos. En este sentido, como cabe suponer, cuanto mayor aumento tenga el dispositivo, mayor será la claridad con la que se apreciará una imagen a gran distancia y mayor será el precio. Es necesario plantearse cuál es la distancia que se pretende alcanzar, según el objetivo de la caza.
Sensor térmico
El sensor térmico va a determinar la detección del calor emitido por los animales. La mayoría de estos aparatos cuentan con sensores infrarrojos que transforman el calor que emiten los seres vivos en mapas en los cuales se logrará ver el cuerpo con total claridad en diferentes colores en función de la temperatura.
Resolución
Este aspecto es relevante para la calidad de la imagen, de manera que, a mayor resolución, mayor nitidez. Habitualmente, los que tienen muy buena resolución tienen precios elevados, pero hay que considerar que es un elemento que tiene bastante importancia para el cazador, por lo que lo ideal es optar por la mayor resolución posible que le permita su presupuesto.
Autonomía, peso, tamaño e impermeabilidad
Otro aspecto a considerar es el tiempo que se desea utilizar el aparato, pues si es para largas jornadas, será necesario que tenga una batería de larga duración. En estos casos, el peso y el tamaño también son importantes, pues cargarlo durante muchas horas, junto con el resto de equipamiento, puede llegar a ser agotador.
Por último, en caso de entornos húmedos o bajo circunstancias climáticas adversas, será importante que el monocular térmico sea resistente al agua.
Atendiendo a todos los aspectos que se han mencionado, cada cual tendrá que decidir cuáles son las características y especificaciones que considera más importantes para el uso que le va dar, además de ajustarse al presupuesto que se haya fijado para esta compra. Hoy en día, existen en el mercado una amplia variedad de monoculares térmicos, por lo que con total seguridad se podrá encontrar el que mejor se adapte a cada usuario.

