De color amarillo, casi dorado, consistente pero no duro, este curioso alimento es una pequeña joya (desconocida) de la belleza india. El ghee es una mantequilla clarificada con sabor a avellana, a la que se le resta agua, proteínas y lactosa. Lejos de ser solo un producto comestible o de acompañamiento, es considerado un elixir que, por sus propiedades terapéuticas, es utilizado en algunas ceremonias religiosas tradicionales. Conocido desde hace siglos en el país asiático, su súbita popularidad en Occidente se debe a su aparición en la lista de los alimentos que marcarán tendencia en 2018. Algunas celebrities como Kourtney Kardashian ya se engacharon a él y comparten habitualmente fotos de este pequeño miráculo de belleza.A nivel cutáneo, el ghee puede aplicarse como una crema para las quemaduras y la piel muy seca.
Se puede igualmente utilizar como nutriente para el pelo (y sobre todo las puntas que tienden a resecarse) o incluso para los labios dañados. El ghee es también utilizado en la famosa terapia de desintoxicación Panchkarma y los masajes tradicionales, así como en aceites de baño. ¿La clave? Mezclarlo con aceites esenciales para conseguir una piel suave e hidratada. La manteca, compuesta por vitaminas como la A, también es rica en antioxidantes. Tiene la gran ventaja de poder conservarse durante meses sin refrigeración, contrariamente a la mantequilla clásica, según recoge marieclaire.
Su gran debilidad es sin duda alguna el hecho de que no deja de ser… grasa. Según varios médicos, es preferible tomarla racionalmente, en pequeñas cantidades, para no favorecer el desarrollo de algunas enfermedades cardiovasculares. Su composición rica en ácidos grasos saturados no es favorable para el cuerpo, especialmente para las personas que ya tienen colesterol. Sin embargo, su uso cutáneo es muy recomendable por lo que no dudes en comprarlo o incluso prepararlo de forma casera y aplicarlo como crema.
