Ardi, la gran noticia para los Darwinistas

En busca del eslabón perdido

La línea evolutiva temprana del simio y el humano es la misma

La Teoría Darwinista sigue necesitando que la sustenten. Investigadores de todo el mundo han desvelado los secretos de un espécimen que vivió hace 4,4 millones de años y que definitivamente está mas cerca del momento de la separación de las dos líneas evolutivas del mono y el hombre.

El paleoantropólogo Andrew Hill, de la Universidad de Yale, refiriéndose al famoso esqueleto de 3,2 millones de años que supuso un cambio de pensamiento en el tema del origen humano dice:

«Pensamos que Lucy sería el descubrimiento de este siglo»

Ardi, como los expertos lo han bautizado, caminaba erguido, con pies adaptados para el uso arbóreo y una ancha cadera. Se creía que los bonobos, chimpancés y demás simios habían heredado algunas de sus características evolutivas de un ancestro común, tales como los caninos protuberantes o la forma de caminar. Sin embargo, parece que evolucionaron en su propia línea, después de separarse de la nuestra ya que Ardi carece de estas características y esto supone un paso adelante en la comprensión de nuestra propia evolución.

A pesar de las similitudes evolutivas entre chimpancés y humanos, es permisible encontrar diferencias insalvables entre ambas especies. Ardi llega en un momento crucial para los darwinistas, en el que el creacionismo está experimentando un auge importante, al menos en EEUU. El descubrimiento nos muestra que los chimpancés se separaron de nuestra línea de evolución mucho antes de lo que se pensaba, con lo que llevan evolucionando de 6 a 7 millones de años de forma completamente independiente, admitiendo estadios intermedios como el que nos ocupa. Punto para el evolucionismo de Darwin.

Ver el siguiente video.

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