El lanzamiento del segundo vuelo de prueba sin tripulación de la nave Starliner tendrá que esperar.
La NASA y Boeing lo han reprogramado para el 30 de julio, siendo una prueba clave para alcanzar la Estación Espacial.
Esta nave, junto a la Crew Dragon de Space X, asumirán el transporte de astronautas al complejo orbital desde Estados Unidos, como vehículos privados contratados por la NASA.
Previsto para el 25 de marzo y retrasado después para abril, un comunicado de Boeing este 6 de mayo anunciaba (además de la nueva fecha de lanzamiento) que se ha completado un ensayo de misión de principio a fin, utilizando hardware de vuelo de alta fidelidad y software de vuelo final, para garantizar la preparación del equipo y los sistemas combinados.
Los astronautas de la NASA Barry «Butch» Wilmore y Mike Fincke, que volarán a bordo de la próxima misión de prueba de vuelo, monitorearon la misión orbital simulada con destino a la Estación Espacial.
Esta nave registró anomalías durante la primera prueba de vuelo orbital sin tripulación de Boeing en diciembre de 2019. Entonces, la nave regresó anticipadamente a la Tierra sin alcanzar la Estación Espacial por un consumo excesivo de propelente.
