Arte de 1975 hasta hoy, un relato interesante y aceptable

Arte de 1975 hasta hoy, un relato interesante y aceptable
Pérez Villalta y Manolo Quejido.

403 piezas de 224 artistas conforman la propuesta, la mitad inéditas y en un 75% de españoles. Están los ecos de la movida, el impacto del sida, y en especial la huella de la ‘agenda woke’, el neo progresismo todavía dominante en la cultura occidental. Autoafirmación o canto del cisne, este hoy inaugurado del Museo Reina Sofía resulta un despliegue suntuoso, de recorrido interesante, una medianía curiosa en la que resaltan dos o tres docenas de grandes obras de arte.

Para el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, “un acontecimiento cultural de primera magnitud que refuerza el arte contemporáneo, con la que se abre el foco, se recogen más voces, más miradas y especialmente más miradas femeninas”. Para el director del MCARS, Manuel Segade, “la tarea del museo no es releer el pasado buscando un espejo para la sociedad actual, sino permitir que las preocupaciones del presente encuentren en aquel una multitud de respuestas, intentar reconocer en el presente aquellos futuros deseables que ya estaban aquí”. Para la subdirectora artística del museo, Amanda de la Garza, «un recorrido más accesible, dinámico y didáctico con el que conseguir un museo más habitable y generoso”.

Rafael Canogar.

La exposición ocupa más de tres mil metros cuadrados. Predomina la fotografía y abunda el video-arte. Es muy larga y quizás hay demasiado espacio vacío. Es un recorrido lineal y no siempre cronológico que se extiende a lo largo de 21 capítulos y presta especial atención al panorama artístico español. Junto a los 137 artistas presentes de nacionalidad española, un tercio de los extranjeros es iberoamericano, como Leonilson o Beatriz González. Están los conocidos Juan Genovés, Juan Muñoz, Cristina Iglesias, Susana Solano, Juan Navarro Baldeweg, Esther Ferrer o Cristina García Rodero, , y están los nombres inevitablemente unidos a la Transición y la Movida como Guillermo Pérez Villalta, Ocaña, Ouka Leele, Ceesepe, Nazario, Iván Zulueta o Alberto García-Alix, y la joven generación, con Laia Abril, Mònica Planes, June Crespo, Teresa Solar, Elena Alonso, Sahatsa Jauregi o Nora Aurrecoechea.

Nos explican que la exposición discurre en tres itinerarios en los que conviven tiempos que regresan una y otra vez a los años setenta y donde los espacios geográficos no son un contexto cerrado, sino un lugar de cruce y de tráfico de manifestaciones culturales. En el primer itinerario, se plantea el poder generador de los afectos en la creación, y su papel como fuerza política y social para reconstruir lazos en tiempos de crisis. En el segundo itinerario, ‘Los poderes de la ficción: escultura, nuevos materialismos y estéticas relacionales’, las obras conviven físicamente en el mismo espacio que el visitante, derribando las barreras entre ficción y realidad. Y el tercero, ‘La institución, el mercado y el arte que los excede a ambos’, recoge la genealogía del Museo, el impulso de las primeras culturas videográficas, la explosión de la nueva figuración en la pintura española y el papel de arte y realidad en las culturas fotográficas de los ochenta, así como diferentes manifestaciones del arte contemporáneo que abordan sus propuestas desde posiciones políticas y teóricas en el marco de la crítica de la representación, la identidad afro o las prácticas de género de las décadas más recientes. Pero basta con seguir un itinerario corrientito de empezar pro el principio y terminar por el final agotado y exhausto. Para hacerla más comprensible se explica cada obra, y se facilitan sillas portátiles para descansar donde apetezca.

Juan Navarro Baldeweg.

Tras esta primera exposición de las Colecciones, se llevará a cabo una segunda presentación en 2027, en la planta tercera, con obras del período entre los años cincuenta y setenta, y culminará en 2028 con la presentación de una segunda planta dedicada a las vanguardias. Dentro de tres años concluirá la reorganización completa de los espacios del Museo, centralizando la exposición de las Colecciones íntegramente en las tres plantas superiores de Sabatini, y situando las exposiciones temporales en sus plantas inferiores y el Edificio Nouvel, algo que parece razonable en un museo que siempre ha sido un laberinto indescifrable.

El anterior director del Reina, Manuel Borja-Villel, se despidió tras quince años en el cargo con una reordenación de la colección permanente un tanto escandalosa. El actual director, Manuel Segade, tras dos años y medio en el puesto la corrige con la suya propia. A la vista de esta primera fase, se puede decir que es una visión más sosegada y más española del período, que sigue los pasos ideológicos de aquella, pero que lo hace con moderación. Que el abanico es amplio y representativo y que por tanto nos parece bien. Una visita rentable, no solo para los seguidores del arte contemporáneo, sino sobre todo para sus detractores que podrán reforzar sus prejuicios o quizás empezar a revisarlos.

Aproximación a la propuesta (del 1 al 10)
Interés: 9
Despliegue: 7
Selección y contenido: 8
Programa de mano: 9
Catálogo: n/h
Documentación a los medios: 8

MUSEO REINA SOFÍA
COLECCIÓN PERMANENTE
ARTE CONTEMPORÁNEO: 1975-PRESENTE
4ª planta del edificio Sabatini
Montaje – Xabier Salaberría y Pachi Eguiluz
Diseño gráfico – Hermanos Berenguer con adaptaciones de ferránElOtro.

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Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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