El portavoz de la Santa Sede dice que apenas haya una reacción oficial, se dará a conocer

El Vaticano guarda silencio ante la ‘queja formal’ del Gobierno

El Vaticano guarda silencio ante la 'queja formal' del Gobierno
Carmen Calvo y Pietro Parolin se reúnen en el Vaticano. EP

La eficiente diplomacia vaticana siempre hace gala de prudencia y la pone en práctica tomándose el tiempo necesario para encontrar respuestas que resuelvan los problemas y no creen nuevas fricciones.

En Roma, cuando algo no está claro o maduro, lo hacen esperar con la conocida expresión ‘Dilata’ (que espere).

Por eso, durante este lunes 1 de julio de 2019 nadie respondió a la anunciada queja formal del Gobierno por las declaraciones del nuncio apostólico en España, el arzobispo italiano Renzo Fratini.

El Vaticano no confirmó si efectivamente ha recibido la «queja formal», y el director ‘ad interim’ de la Oficina de Prensa, Alessandro Gisotti, aseguró que apenas haya una reacción oficial de la Santa Sede, se dará a conocer.

El primer día de julio en el Vaticano coincidió con el inicio de las vacaciones del papa Francisco y una parte de sus colaboradores, lo que seguramente frenará aún más los tiempos.

En ambientes vaticanos recuerdan que, en cualquier caso, las declaraciones personales del nuncio Fratini no modifican la posición oficial de la Santa Sede sobre la exhumación de los restos de Francisco Franco.

A lo largo de los últimos meses, el Vaticano ha evitado intervenir directamente al respecto, a pesar de las presiones del Gobierno de España para que lo hiciera, y tampoco lo hará ahora.

«En cumplimiento del principio de no intervención en asuntos que pertenecen esencialmente a la competencia interna de otro Estado, la Santa Sede no quiere intervenir en una cuestión que está sujeta a la jurisdicción española», escribió el pasado mes de febrero, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, a la vicepresidenta Carmen Calvo.

En aquel entonces, el Tribunal Supremo estaba ya estudiando el recurso de la familia de Franco para suspender la decisión del Consejo de Ministros de proceder a la exhumación.

El cardenal Parolin también se reunió con Carmen Calvo meses antes, el 29 de octubre de 2018. Tras el encuentro, el Vaticano explicó que el Secretario de Estado «no se opone a la exhumación de Francisco Franco, si así lo han decidido las autoridades competentes, pero en ningún momento se pronunció sobre el lugar de la inhumación».

«Es cierto que la señora Carmen Calvo expresó su preocupación por la posible sepultura en la catedral de la Almudena y su deseo de explorar otras alternativas, también a través del diálogo con la familia. Al cardenal Secretario de Estado le pareció oportuna esta solución», detalló el portavoz de la Santa Sede en un ejercicio de equidistancia pontificia.

Además, Parolin también recordó a la comunidad benedictina que custodia el Valle de los Caídos su «deber cívico de observar plenamente el ordenamiento y de respetar a las autoridades civiles».

En medio de esta controversia, el nuncio Renzo Fratini está haciendo las maletas para regresar a Italia, pues el pasado 22 de junio concluyó oficialmente su misión en Madrid. No tiene ningún nuevo destino asignado, pues el 25 de abril cumplió 75 años, la edad de jubilación en el Vaticano.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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