"El Acuerdo con China es fruto de un largo y ponderado camino de diálogo"

El Papa recuerda su visita a los países bálticos y anuncia un mensaje a los católicos chinos y a la Iglesia universal

Asegura que "los católicos chinos saben que no están solos; toda la Iglesia reza con ellos y por ellos"

El Papa recuerda su visita a los países bálticos y anuncia un mensaje a los católicos chinos y a la Iglesia universal
El Papa, en la audiencia

Deseo que en China se pueda abrir una nueva fase, que ayude a sanar las heridas del pasado, a restablecer y a mantener la plena comunión de todos los católicos chinos y a asumir con renovado impulso el anuncio del Evangelio

(José M. Vidal).- Audiencia del Papa Francisco, recién llegado a Roma de su visita a los países bálticos. A su viaje dedicó precisamente su catequesis. Recordó lo mucho que sufrieron Estonia, Letonia y Lituania «bajo el yugo nazi y soviético». Por eso, allí les anunció «la alegría del Evangelio y la revolución de la misericordia», al tiempo que los exhortaba a «conjugar siempre la libertad con la solidaridad y la acogida».

Algunas frases de la catequesis del Papa

«Acabo de realizar un viaje apostólico a Lituania, Letonia y Estonia»

«Durante cien años vivieron bajo el yugo de las ocupaciones, la nazi primero y la soviética después»

«Son pueblos que han sufrido mucho y, por eso, el Señor les mira con predilección»

«Mi visita tuvo lugar en un contexto bastante diferente respeto al que encontró San Juan Pablo II»

«Mi misión era anunciar a aquellos pueblos la alegría del Evangelio y la revolución de la misericordia, de la ternura».

«El Evangelio que, en tiempos de prueba da fuerza…en el tiempo de la libertad es luz para el camino cotidiano de la persona, de la familia y de la sociedad»

«Es sal que da sabor a la vida ordinaria y la preserva de la mediocridad y de los egoísmos»

«Muchos se alejaron de la vida religiosa»

«El reto es afianzar la comuniíon entre los cristianos»

«Animé el diálogo entre las generaciones de ancianos y de jóvenes, para que el contacto con las raíces pueda continuar fecundando el presente y el futuro»


«Exhorté a conjugar siempre la libertad con la solidaridad y la acogida, según la tradición de aquellas tierras»

«Con los ancianos, en Letonia, subrayé la estrecha relación entre paciencia y esperanza»

«El reto para quien envejece consiste en no encerrarse , sino en mantenerse abierto y tierno de mente y de corazón»

«¡Qué gran testimonio han dado tantos sacerdores, religiosos y religiosas ancianos!»

«Sufrieron calumnias, prisión y deportaciones…, pero permanecieron firmes en la fe».

«Exhorté a no ollvidar, a custodiar la memoria de los mártires, para seguir sus ejemplos»

«He rendido homenaje a las víctimas del genocidio judío en Lituania, exactamente hace 75 años de la clausura del Gran Guetto, que fue antecámara de la muerte, para asesinar a decenas de miles de hebreos»

«Incluso allí donde es más fuerte la secularización, Dios habla con el lenguaje del amor, del cuidado, del servicio gratuito a los necesitados. Y, entonces, los corazones se abren y surgen los milagros: en los desiertos brota vida nueva».


Texto íntegro del saludo del Papa en español

Queridos hermanos y hermanas:

En los últimos días realicé un viaje apostólico a Lituania, Letonia y Estonia, con motivo del centenario de su independencia. Estos países, llamados Bálticos, son pueblos que bajo el yugo nacista y también soviético, sufrieron mucho. Ahora que gozan de libertad mi misión fue anunciarles nuevamente la alegría del Evangelio y la revolución de la misericordia y de la ternura, porque para darle sentido y plenitud a la vida, además de la libertad, es indispensable el amor que viene de Dios.

Durante este viaje, con marcado carácter ecuménico, me encontré con muchas personas. En Vilna, les recordé a los jóvenes la importancia del diálogo entre las generaciones, y en Riga, les subrayé a los ancianos la estrecha relación que existe entre la paciencia y la esperanza. También a los sacerdotes, consagrados y seminaristas, les manifesté que es indispensable estar centrados en Dios y arraigados en su amor, manteniendo viva la memoria de los mártires, para seguir su ejemplo y ser testigos de esperanza.

Tampoco me faltó la oportunidad para honrar a las víctimas del genocidio judío en Lituania. A estas tres Naciones las une una fuerte devoción mariana. Por ello, en las tres celebraciones eucarísticas, el santo Pueblo fiel de Dios que peregrina en esas tierras, ha renovado con María su «sí» a Jesucristo, suplicando a la Madre de Dios que continúe protegiendo y acompañando a sus hijos en estos momentos de su historia.
***
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Los animo a ser fieles al Evangelio de Jesús, que en tiempos de prueba da fuerza y alienta en la esperanza, y en tiempos de libertad ilumina la vida cotidiana de las personas, las familias y la sociedad. Que María, Madre de la Misericordia, nos acompañe en el camino de la caridad concreta y del servicio gratuito. Muchas gracias.


Llamamiento del Santo Padre

Queridos hermano y hermanas: El pasado sábado, 22 de spetiembre, se firmó en Pekín un Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular china sobre el nombramiento de Obispos en China. El Acuerdo es fruto de un largo y ponderado camino de diálogo, dirigido a favorecer una mayor y más positiva colaboración entre la Santa Sede y las Autoridades chinas para el bien de la Comunidad católica en China y para la armonía de toda la sociedad.

En este esopíritu, decidí dirigir a los católicos chinos y a toda la iglesia universal un Mensaje de fraterno impulso, que será publicado hoy. Con él, deseo que en China se pueda abrir una nueva fase, que ayude a sanar las heridas del pasado, a restablecer y a mantener la plena comunión de todos los católicos chinos y a asumir con renovado impulso el anuncio del Evangelio.

Queridos hermanos y hermanas, tenemos un reto impoortante. Estamos llamados a acompañar con ferviente oración y con freterna amistad a nuestros hermanos y hermanas en China. Ellos saben que no están solos. Toda la Iglesia reza con ellos y por ellos. Pidamos a la Virgen, madre de la Esperanza y Auxilio de los Cristianos, que bendiga y custodie a todos los católicos den China, mientras invocamos para todo el pueblo chino el don de la paz».


Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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