El Real Madrid volvió a demostrar por qué es el rey indiscutible del Movistar Arena en Euroliga.
Anoche, en la jornada 29 de la temporada 2025-26, los blancos arrollaron al Bayern Múnich por un contundente 93-70, sellando así su novena victoria consecutiva como local en la máxima competición continental.
El partido, disputado el 26 de febrero de 2026, fue un monólogo madridista desde el salto inicial. El equipo de Sergio Scariolo salió con una intensidad defensiva brutal y un acierto ofensivo demoledor, especialmente en la primera mitad, donde ya mandaba por 53-33 al descanso. Los bávaros, que llegaban con aspiraciones de escalar hacia el play-in, se encontraron ante un muro infranqueable y un vendaval blanco que no dio opción a la reacción.
Mario Hezonja fue uno de los nombres propios de la noche, con 19 puntos (según las estadísticas destacadas) y una actuación muy completa que le valió ser el top player del encuentro. Junto a él, Walter Tavares aportó presencia en la pintura con 11 puntos y dominio en el rebote, mientras el resto de la rotación blanca rotó con fluidez y mantuvo el nivel alto durante los 40 minutos.
La defensa fue la gran protagonista: el Real Madrid asfixió al Bayern, limitándolo a solo 70 puntos en todo el partido, una cifra muy por debajo de su media. Los alemanes, que en la primera vuelta habían sorprendido en casa (90-84), no encontraron respuestas ante la versión más sólida y enchufada de los blancos en su fortín.
Con esta victoria, el Madrid consolida su posición entre los cuatro primeros de la tabla (18-11), mantiene el mejor récord como local de toda la Euroliga y manda un mensaje clarísimo de cara al tramo decisivo de la temporada regular: el Movistar Arena sigue siendo un infierno para cualquier rival.
El Palacio vibró con cada canasta, cada tapón y cada contra letal. Tras el tropiezo en la Copa, el equipo necesitaba una actuación así para recuperar sensaciones… y lo consiguió con creces. Novena seguida en casa. Y contando. El Real Madrid no piensa bajar el pistón.
