Cristiano Ronaldo se encargó de romper en mil pedazos toda la charla previa de Simeone a sus pupilos. El Atlético con el marcador en contra fue incapaz de hacer daño al Real Madrid. El Atlético se mostró romo, impotente y deslavazado frente a un conjunto merengue firme, que fue más intenso y tuvo al crack portugués como elemento desequilibrante.
Y es que Cristiano con este ‘hat-trick’ ya es el máximo goleador histórico de la ronda de semifinales. Tres goles, además, que dan al Madrid una renta muy importante de cara a la vuelta en el Calderón.
El arranque del choque fue tenso y con imprecisiones. A los dos equipos les costaba poner en práctica su plan de partido y el caos y el respeto mutuo hasta que se desperezó el equipo de Zidane a los diez minutos de partidos. Centro desde la derecha, el balón rebotado le llegó a Casemiro y su disparo picado acabó en la cabeza de Cristiano Ronaldo. Gol.
Los de Simeone intentaron reaccionar tímidamente, pero el Madrid había cogido el pulso al partido y fueron los locales quienes se acercaban con mayor al marco contrario, obligando a Oblak a emplearse a fondo.
El Atlético se marchó vivo a la caseta e intentó tras el descanso recobrarse.

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